La banda ancha llega también por láser


Son cilíndricas, no llegan al metro de altura y pesan entre 30 y 40 kilogramos. Se trata de una novedosa red óptica de antenas basadas en láser que instala en nuestro país Alúa, un operador de operadores español que ofrece servicios de banda ancha en el bucle de acceso metropolitano





Las dificultades que encuentran las operadoras de telecomunicaciones para hacer llegar sus redes hasta el domicilio del ciudadano, el famoso problema de la última milla, o más bien de los últimos metros, está generando tecnologías alternativas que confluyen en lo que se ha dado en llamar Aeropistas de la Información. Se trata de sistemas aéreos que complementan el cableado de fibra óptica terrestre. Tras la concesión en España hace un año de las licencias de explotación LMDS (Local Multipoint Distribution System), una tecnología de comunicación que utiliza ondas radioeléctricas a altas frecuencias, ahora llega al mercado Alúa con su red óptica inalámbrica basada en láser.

Alúa ofrece a los operadores de telecomunicaciones servicios en el bucle local de abonado, de manera que estos puedan solventar sus limitaciones de acceso y ancho de banda, dadas las crecientes necesidades en este sentido. El resultado es que el usuario final podrá disponer de accesos universales a Internet de alta velocidad (por encima de 2Mbits/ sg), interconexión entre redes de área local a 10 o 100 Mbits/sg, televisión digital interactiva, videoconferencia, aplicaciones multimedia para B2B y B2C, etcétera.

Su arquitectura combina una red de fibra óptica terrestre (que alquila a terceros) con una malla inalámbrica compuesta por nodos ópticos situados en las azoteas de cada edificio que demande el servicio, al cual están unidos por cable. Estos nodos son bastante más pequeños que las antenas convencionales, además de estéticamente diferentes. Se trata de dispositivos cilíndricos, colocados en trípodes o en mástiles, que miden 89 centímetros de alto por 30 de diámetro y pesan entre 30 y 40 kilos. Sólo uno de ellos (el nodo raíz) está conectado a los anillos de fibra que corren bajo el suelo metropolitano.

La malla que componen los nodos se apoya en tecnología láser. Dado que Alúa se mueve en la banda de los 380.000 GHz y a esta frecuencia la señal se atenúa muy rápidamente, ésta es emitida por un láser de baja potencia, instalado en cada uno de los nodos, que la concentra y ralentiza su dispersión, de manera que pueda llegar más lejos y con mayor calidad. “Este láser está homologado y es inocuo para la salud y para el medio ambiente por ser de muy baja potencia”, apunta Francisco Ros, presidente de Alúa.

Hasta la fecha, Alúa cuenta en Madrid con 80 Km de fibra, si bien esperan que a mitad de año sus anillos alcancen los 130 Km. No obstante, ya está en condiciones de ofrecer sus servicios a más de 4.000 edificios. La compañía entró en fase comercial hace dos meses y actualmente está operando con 35 nodos en la zona centro de la capital. Antes de final de año comenzará a instalar sus redes en Barcelona, Valencia, Sevilla y Zaragoza, y en 2002 saldrá a Europa, donde ya cuenta con filiales en Holanda, Suiza, Suecia, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia.

Reproducido de EL Mundo

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