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Diario de sesiones del Senado


A continuación transcribimos el diario de sesiones del dia 18 con el debate y el resultado de la proposición de ley de modificación del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, presentada por el Grupo Parlamentario Popular




PROPOSICIÓN DE LEY DE MODIFICACIÓN DEL REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/1996, DE 12 DE ABRIL, POR EL QUE SE APRUEBA EL TEXTO REFUNDIDO DE LA LEY DE PROPIEDAD INTELECTUAL (622/000021).

El señor PRESIDENTE: Pasamos a la proposición de ley de modificación del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, también presentada por el Grupo Parlamentario Popular. Para su defensa, tiene la palabra la senadora Coloma.

Senadora COLOMA PESQUERALa señora COLOMA PESQUERA: Gracias, señor presidente. Señorías, subo a la tribuna en nombre del Grupo Parlamentario Popular para defender la toma en consideración de esta proposición de ley porque entendemos que es oportuna, conveniente y su presentación está plenamente justificada. Los motivos que han llevado a mi grupo parlamentario a presentar esta proposición son los siguientes:

en primer lugar, porque estamos en un momento clave, en el que es absolutamente necesario seguir impulsando a España en el camino hacia la plena incorporación en la sociedad del conocimiento o, como dice la Estrategia de Lisboa en el último Consejo Europeo, celebrado los días 22 y 23 de marzo en Bruselas, de hacer de Europa una economía basada en el conocimiento, de avanzar para el progreso y la modernización de nuestro país y de avanzar en la competitividad que supone la incorporación de las nuevas tecnologías a los ámbitos de la vida. La economía española ocupa en estos momentos el octavo o el noveno lugar en el «ranking» mundial, pero, según alertan algunos, puede ocupar el puesto vigesimocuarto, y eso depende de todos. Y es que las tecnologías hacen que las empresas, las administraciones, los usuarios sean más competitivos, más eficaces y más eficientes.

En segundo lugar, porque éste es el momento de no poner más trabas, más barreras y más obstáculos para el pleno desarrollo de la sociedad de la información en España. Convendrán conmigo... (Rumores.)

El señor PRESIDENTE: Espere un momento, señoría. Apenas se oye a quien está en el uso de la palabra. Por favor, ruego guarden silencio. Prosiga, señoría.

La señora COLOMA PESQUERA: Gracias, señor presidente. Convendrán conmigo en que cuando las administraciones, todas las administraciones en general, están tratando de incentivar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, este tipo de gravámenes sería crítico para la competitividad de la economía española, ya que estos equipos sufrirían un incremento importante de los costes, que, al final, quien los tiene que pagar es el usuario, el consumidor, como así ya le han anunciado las empresas del sector al propio ministro de Industria, señor Montilla. Ello supondría en muchos casos la deslocalización de la actividad hacia otros países que no tienen este gravamen, con la consiguiente pérdida de empleo, lo cual es importante resaltar.

En tercer lugar, es el momento de clarificar y no distorsionar la realidad, es el momento de no faltar a la verdad. Y ya que algunos tratan de justificar este impuesto o, para ser más precisos, el derecho de remuneración por copia privada, porque, según ellos, estos dispositivos de almacenamiento o reproducción digital, estos soportes fabricados para datos sólo son utilizados para almacenar música o películas, tengo que decirles que no es así, porque en la mayoría de los casos tienen otros usos, muy distintos a la descarga ilegal o a la copia de obras protegidas.

Y es que masivamente se utilizan para almacenar información y tienen otras funciones, que van más allá de ser utilizadas para copiar contenidos con derecho de autor, y a todo el mundo --perdonen la expresión-- se le está metiendo en el mismo saco, en el saco de sospechosos de cometer actos ilegales, y no es así, señorías.

Porque la grabación de la seguridad de los edificios o de los garajes no será, digo yo, nada ilegal, o, por ejemplo, guardar en un CD las fotos de un viaje que uno hace para luego poderlas mostrar a los amigos y familiares, creo que tampoco supondrá ilegalidad ni que uno se está metiendo en derechos de propiedad intelectual.

Digo yo que para algo se habrán puesto en el mercado las cámaras digitales y los teléfonos móviles que llevan incorporados ese tipo de cámaras. O tampoco será ilegal copiar documentos de trabajo.

Lo que ahora expongo lo traía en un CD ¿Y por eso tengo que pagar derechos de propiedad intelectual? Creo que no. Y en esta Cámara, según estoy interviniendo, mi discurso se está grabando en un dispositivo de ese tipo. ¿Por eso tenemos que pagar también a las sociedades de gestión derecho de propiedad intelectual? Creo que no. O, por ejemplo, cuando el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía presenta en esta Cámara, o en el Congreso de los Diputados, o hace llegar a muchos ciudadanos españoles el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado en un CD , ¿acaso hay que pagar un canon? O ahora, que estamos en plena declaración de la renta, para obtener el programa PADRE de la Agencia Tributaria, ¿también hay que pagar un gravamen a las sociedades generales de autores? Creo que tampoco.

Muchos estudiantes me han hecho llegar su malestar porque, cuando entregan sus trabajos, lo hacen en este tipo de dispositivos.

El Consejo General de la Abogacía solicitó condiciones especiales para ellos, porque están en contra de este tipo de gravamen; tengan en cuenta que representa a todos los letrados de España. O los órganos judiciales; ¿por qué van a tener que pagar todos ellos a determinadas entidades de gestión como que todo esto tiene derecho de propiedad intelectual? Éste es otro motivo para presentar la proposición.

En cuarto lugar, tiene que quedar muy claro que somos respetuosos con la propiedad intelectual y con los derechos de los creadores. Estamos absolutamente en contra de la piratería. Una buena muestra de ello es la creación en el año 2000 de una subcomisión en el Congreso de los Diputados, a petición de nuestro grupo --el Grupo Parlamentario Popular--, para debatir sobre este asunto. Otra muestra son las diversas iniciativas que mi grupo presentó en esta Cámara, en 2002 y en 2003, contrarias a la piratería. O la modificación que el Partido Popular hizo del Código Penal, en lo referente a los delitos contra la propiedad intelectual, con la modificación del artículo 270. Además, señorías, hay soluciones tecnológicas, como los TPMs o los DRMs; productos que permiten comercializar contenidos digitales impidiendo el uso fraudulento de los mismos.

En quinto lugar --el más importante, si me lo permiten--, hemos querido traer al Parlamento un debate que está en la sociedad. El Parlamento debe ser el reflejo de los debates e inquietudes de los ciudadanos. En este caso, hablo de millones y millones de ciudadanos. El Grupo Parlamentario Popular quiere acercar el Parlamento a la sociedad. Somos la voz de los ciudadanos; no nos tapamos los oídos ni miramos hacia otro lado ante sus preocupaciones. Nunca hemos tenido miedo a hablar en el Parlamento de los problemas que tiene la gente. Nosotros --el Grupo Parlamentario Popular-- estamos aquí para resolver los problemas, y no para crear más. Este grupo está para defender el interés general. Por eso ha traído hoy este debate al Parlamento. También porque los que lo componemos estamos convencidos de que no perjudica a nadie y, en cambio, beneficia a todos. Por todo ello, les pido a todos los grupos que van a intervenir que apoyen esta proposición de ley. Nada más, y muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. ¿Turno en contra? (Pausa.) Tiene la palabra el señor Díaz Tejera.

Senador DÍAZ TEJERAEl señor DÍAZ TEJERA: Señor presidente, señorías, a lo largo de la mañana hemos intentado hacer un texto que recogiera la voluntad de todos los grupos de la Cámara sobre la necesidad de regular algunas de las perspectivas de esta verdad poliédrica y en cuestión: los derechos anejos a la propiedad intelectual.

De todos es sabido que la sociedad de las nuevas tecnologías abre muchas ventanas y muchos mundos, uno de los cuales es la puesta en cuestión de estos derechos. Algún autor los calificaba de derechos morales, derechos personales o derechos personalísimos, para distinguirlos de los patrimoniales. Pues bien, el hecho cierto es que, desde el circuito de la creación hasta el disfrute, desde el creador hasta el disfrutador --valga la expresión, con la venia de los lingüistas--, entre distribuidores, mayoristas, minoristas y almacenistas, en todo el recorrido, el autor recoge entre un 8 y un 10 por ciento de ganancia.

La idea de fondo es que la posibilidad de la autoedición, la posibilidad del desarrollo en diversas copias de las distintas creaciones visuales, sonoras, fonogramas, videojuegos, etcétera, genera cuestionar el modelo de distribución, de producción, y de comercialización, así como la accesibilidad del conjunto de la ciudadanía al disfrute de tales bienes emocionales, de tales bienes culturales.

Nuestra posición es que debemos hacer un serio esfuerzo por reformular y reordenar, regular la propiedad intelectual de acuerdo con las circunstancias tecnológicas del presente tiempo en que vivimos. Las bases conceptuales en que está regulado desde el año 1987 --y posteriormente el texto refundido del año 1996--, sobre las que está planteada esta regulación, se ajusta a unos criterios más propios del siglo XIX que del siglo XXI. Necesariamente todo esto hay que reformularlo.

La realidad social, económica y tecnológica del tiempo en que vivimos es otra, y la posibilidad de universalizar un conjunto de bienes culturales para que la inmensa mayoría de la ciudadanía pueda disfrutarlos, nos abre un abanico infinito de ventanas, y todo eso requiere regulación. Pero la regulación no sólo la requiere el apartado 3 del artículo 25 de este texto refundido del año 1996, sino que también la plantean los actuales avances tecnológicos con respecto a los mismos presupuestos de los que se parte. Se parte de unos presupuestos en los cuales el creador necesita de todo el circuito reproductor, distribuidor, comercializador, de mayoristas, de minoristas, de almacenistas.

En la práctica real, son muchos los autores que cuelgan esa producción creativa en términos de palabras, en términos visuales, en términos sonoros. Hay diversos circuitos, las llamadas «websity», en virtud de las cuales tan sólo con picar el autor concreto --no voy a mencionar ninguna de ellas para no hacer una propaganda inadecuada--, ese autor llega a un acuerdo con esa web y a partir de ahí uno concierta cómo bajar la música, cómo bajar la película y, en función también de los soportes técnicos con los que cuente, puede bajar hasta en siete minutos películas enteras, según que tenga una línea de ADSL de carácter plus.

La idea que nosotros planteamos es que la regulación de esta materia, donde tenemos que mimar los derechos de autor, donde tenemos que mimar al creador, donde tenemos que mimar a los que hacen posible la sociedad del conocimiento --porque estamos hablando de la sociedad de la información, de hacer posible el principio de accesibilidad universal a estos bienes y, paradójicamente, estos bienes existen porque antes ha habido un creador que lo ha hecho posible--, como digo, la necesidad de tutelar los derechos e intereses legítimos de los creadores en el ámbito de la coreografía, en el ámbito de la música, en el ámbito de los profesores universitarios, en el ámbito de la edición, en el ámbito de los sellos, en cualquiera de los ámbitos en los que hablemos, es decir, la necesidad, por un lado, de tutelar y mimar al creador, a los trabajadores de la cultura y, por otro, la necesidad de tutelar y mimar la accesibilidad de la ciudadanía a estos bienes culturales.

En el medio, entre el acto de la creación y el acto de disfrutar de estos bienes culturales, en ese circuito pensamos que hay intereses legítimos pero, ciertamente, nuestra mayor preocupación es, por un lado, el creador, y por otro, el conjunto de la ciudadanía, para hacer posible la accesibilidad a tales bienes.Pues bien, nuestro planteamiento es, en términos canarios, «tengo prisa, vísteme despacio». Es un texto del año 1987 que prevé esta posibilidad: la copia y la retribución equitativa; hay una directiva que se tiene que trasponer, donde se usa la expresión retribución equitativa, la expresión compensación adecuada. Esa directiva faculta a que los Estados tengan esa regulación. Toda Europa, excepto Irlanda, Reino Unido y Luxemburgo, contempla esta compensación, esta retribución equitativa. Pero hablando en términos reales, en Alemania hay un canon respecto del disco duro, y sin embargo en España nadie ha dicho, dice o dirá nada respecto del disco duro o del ADSL. No hay ningún texto que lo plantee. No hablemos, pues, de formulaciones que no existen, porque eso es como poner la venda antes de la herida. Hablemos sólo de la realidad.

En la realidad se plantea incluir en el apartado 3 del artículo 25 supuestos para los que no estaba contemplado dicho apartado, pues cuando se formuló este texto no se preveía la realidad tecnológica actual. No se hizo cuando se planteaba en 1987, que es cuando arranca, ni en el texto refundido de 1996. Por cierto, que en estos años anteriores tampoco se ha planteado esta cuestión, y hubo un anteproyecto del Gobierno anterior que contemplaba una nueva regulación de esta materia y donde no existía la desaparición de esa retribución equitativa, no existía la desaparición de esta contribución a los trabajadores de la cultura, sino que, muy al contrario, dicho anteproyecto contemplaba el mantenimiento de este canon --dicho entre comillas, pues es un término impreciso técnicamente, pero se trata de una expresión mucho más concreta y comunicativa en términos coloquiales--. Como digo, la desaparición de ese canon no se ha planteado en los últimos ocho años.

Nosotros queremos reformular la propiedad intelectual en muchos campos, y también en el relativo al artículo 25. De ahí que en la propuesta de moción hayamos recogido la firma de todos los grupos, excepto la del Grupo Parlamentario Popular. La idea es presentar la próxima semana una moción con estas características, y en función de la cual el Gobierno estaría obligado a remitir a la Cámara, en un plazo inferior a un año, un texto donde se regule el artículo 25 y otros asuntos, porque de manera precisa en ella se alude al artículo 25 y a otros asuntos, y se plantea la necesidad de una ley de propiedad intelectual.

La realidad actual es insatisfactoria, y siendo así, nos preguntamos qué prisa hay como para no poder darnos ese margen de un año. El acuerdo al que llegaron todas las entidades representativas de los derechos de autor con las empresas de comunicación y electrónica entró en vigor en septiembre de 2003, y si desde entonces no ha habido prisa, si no la habido durante los últimos ocho años, ¿por qué esa angustia ahora? Considero que el plantear tal fórmula no tiene un fundamento racional, y creo que es mucho más sensato y ajustado a la realidad de un asunto tan complejo como éste concedernos ese margen de tiempo. Y eso es precisamente lo que estamos diciendo, que le vamos a plantear al Gobierno que en el plazo de un año nos remita un texto donde contemple ése y otros asuntos...

El señor PRESIDENTE: Señoría, termine, por favor.

El señor DÍAZ TEJERA: Termino, señor presidente. Como digo, vamos a plantear al Gobierno que en el plazo de un año nos remita un texto donde contemple éste y otros asuntos que ahora, debido a la brevedad del tiempo del que dispongo, no puedo entrar a desgranar. Pero, en cualquier caso, se trata de un asunto de gran trascendencia, un asunto que afecta mucho al mundo de los trabajadores de la cultura y al mundo de la creación. Y posteriormente, señorías, podremos mantener un debate en términos reales sobre la accesibilidad universal a la sociedad de la información, un tema que está más relacionado con las conexiones, con la banda ancha, con el uso del software libre y con la educación en nuevas tecnologías. Remitámonos, por ejemplo, a algunas regiones en este país...

El señor PRESIDENTE: Señoría, todavía tiene un turno de portavoces para intervenir. Ya ha consumido su tiempo en este turno.

El señor DÍAZ TEJERA: Sí, señor presidente. La parte ejemplificativa de cómo se lleva esto a cabo en algunas regiones, que son un modelo y un motivo de orgullo para España, la dejo para una segunda intervención. G r a c i a s , señor presidente. Le ruego me disculpe. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. Entramos, pues, en el turno de portavoces. ¿Grupo Parlamentario Mixto? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario de Coalición Canaria? (Pausa.) ¿Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió ? (Pausa.) Tiene la palabra la senadora Aleixandre.

Senadora ALEIXANDRE I CERAROLSLa señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias, señor presidente. Señorías, siento mucho que los grandes grupos de esta Cámara no se hayan puesto de acuerdo para presentar una opción, o incluso una proposición de ley conjunta, sobre este tema. Sería absurdo que después de mi interpelación al ministro en relación con el canon, hoy yo lo defendiera, aunque mi grupo, y yo personalmente, siempre hemos defendido a los creadores. Podrán encontrar muchas declaraciones de distintos miembros de Convergència i Unió, aquí y en Cataluña, a su favor. Es más, creo que si no se avanza en la protección de los creadores puede que en este país se produzca una nueva fuga de cerebros. La primera, de la que todavía nos resentimos, fue la de los científicos e investigadores, algunos de los cuales continúan estando fuera. Ellos no encontraron un lugar en nuestro país, y se marcharon. Y la segunda fuga puede ser la de los creadores. Por ello, al igual que nos parece bien que se pueda patentar un producto fruto de la investigación de un individuo o grupo en cualquier parte del mundo y de cualquier sector, especialmente del de la ciencia y la tecnología, del que estamos orgullosos, ¿por qué no también del mundo de las artes? ¿No debería ser lo mismo? ¿No debería estar eso igualmente considerado y apoyado a todos los niveles?

Señorías, los creadores pueden vivir de su fruto, de su esfuerzo, y hacerlo dignamente, sin tener que mendigar ayudas de los gobiernos de turno para continuar creando, para continuar desarrollando sus facultades. Y una fácil solución es el canon; fácil, rentable, cómoda, y que ha funcionado en el caso de las impresoras. ¿Por qué no en el caso de los CD? Porque el canon es totalmente injusto, y lleva varios peligros asociados; por ejemplo, el efecto «boomerang». La piratería se convertirá en norma --puesto que pagamos por ella, ¿por qué no utilizarla?­, y después será difícil combatirla.

Existe otro peligro, señalado por la senadora Coloma: nuestra industria será menos competitiva y puede que decida trasladarse a otros países en los que no exista ese impuesto, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo. Por último, con ello estaremos gravando a las familias, y no sólo a ellas, sino, lo que aún es peor, a la pequeña y mediana empresa, fundamental en este país, al profesional, al estudiante, al investigador. H o y existen agrupaciones de usuarios que salen de nuestro país para comprar CD --Alemania o Andorra son los más visitados por nuestra comunidad--, pero eso sólo es el principio. Se puede producir un enfrentamiento entre los creadores y la sociedad en general, y no debemos permitirlo.

Señorías, el dilema está servido. ¿Cómo combatir una piratería tecnología que va por delante de la tecnología que permite combatirla? No es fácil. Por ello, el Gobierno debería establecer distintas estrategias y hacerlo desde ahora mismo. Por un lado, potenciar la búsqueda de nuevas tecnologías que detecten, eviten y sancionen la piratería. Por otro, estimular la utilización de mecanismos antipiratería por la misma industria, por los operadores y por los ciudadanos, y el senador Díaz ha puesto un ejemplo de ello.

También, y no menos importante, educar a nuestros ciudadanos, tanto menores como mayores, para evitarla, informando del mal que se produce con esas prácticas. Y con el canon serán habituales, y las medidas para evitarlas de imposible implantación más tarde. Ciertamente, hasta que no existan esas formas de lucha algo hay que hacer; pero la adopción de una fórmula fácil y cómoda para unos, e injusta, y me atrevería a decir que antisocial para otros, no soluciona el problema, y sí puede complicar las cosas, llegándose a situaciones poco deseables, como he dicho antes.

Repito que el dilema está servido, y es el Gobierno el q u e tiene que tomar una decisión. Pero debe hacerlo pronto, porque ya llegamos tarde. Usted lo ha dicho senador Díaz: llevamos años de retraso en este tema. Nos ha pillado el toro. Insisto, pues, en que debemos tomar una decisión pronto. ¿Cómo? Esta senadora lo ignora. Ustedes tienen la palabra. Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. Por el Grupo de Senadores Nacionalistas Vascos tiene la palabra el senador Albistur.

Senador ALBISTUR MARINEl señor ALBISTUR MARIN: Muchas gracias, señor presidente. Voy a comenzar mi intervención dirigiéndome a aquellos que nos están escuchando desde la tribuna de público y que nos están oyendo a través de Internet, porque lo cierto es que este debate ha suscitado una interesante preocupación social.

Pero, señora Coloma, no nos hagamos trampa, todos los que estamos aquí nos conocemos suficientemente. Somos autores de la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, pero ustedes han estado ocho años en el Gobierno. En el año 2003 se llega a un acuerdo por el cual se introduce ese canon, ustedes gobernaban en el año 2003, no nos hagamos trampas.

Estamos dispuestos a darles la razón sobre el fondo de su cuestión, pero no nos hagamos trampas. Si esto quiere ser una medalla del Grupo Parlamentario Popular, el Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos no está dispuesto a que lo sea. No se ría, porque ese es el fondo de la cuestión, es un tema absolutamente personalista. Por esa razón usted no ha firmado el documento que le ha sido presentado por todos los grupos políticos. Y ahora, dicho esto, me gustaría que atendiera a mis argumentos porque, hoy y la próxima semana, vamos a tener un debate serio cuando el resto de los grupos políticos presentemos una moción, que espero que usted apoye, para que el Gobierno se comprometa a que en el plazo de un año tengamos aquí la transposición de la directiva, la modificación de las leyes que, precisamente, en estos momentos están impidiendo que se cumpla el objetivo que usted propone: satisfacer los objetivos de los usuarios y consumidores y, también, que de alguna forma respetemos lo que significa la propiedad intelectual.

La modificación de la Ley de Propiedad Intelectual, así como nuevas reclamaciones de grupos de consumidores en contra de la aplicación del canon a los soportes de copia, tanto de CD como DVD vírgenes, han vuelto a abrir el debate en torno al denominado sistema de remuneración compensatoria por copia privada, es decir, el famoso canon o la cantidad extra --entre comillas, impuesto indirecto-- que se añade al precio de los aparatos de copia y a los soportes de grabación para compensar a los autores por las copias privadas que realizan los usuarios.

A favor de la supresión de este canon están, además de los usuarios, los fabricantes de aparatos electrónicos, los de soportes de copia, así como los consumidores, que alegan que el canon es una medida injusta e indiscriminada porque establece un sistema en el que pagan justos por pecadores. Y así, quien compra un CD para grabar datos personales o profesionales, pagará igualmente un canon, aunque no realice copia alguna de las obras protegidas, tanto de música, cine, o lo que se quiera.

Los autores se definen argumentado que el canon es una medida justa y que es la mejor forma de compensarles por las copias privadas que realizan los usuarios. Esto es discutible. En la superficie de las actuales disputas yace el grave problema de la piratería, particularmente en sus formatos más populares del top manta o de las descargas piratas «on line» de música y películas.

Pero la implantación y desarrollo de medidas tecnológicas de protección de obras de propiedad intelectual puede suponer, técnica y legalmente, un instrumento útil para, por lo menos, reducir la actual problemática. Las medidas tecnológicas son herramientas técnicas, aplicaciones informáticas, tales como encriptaciones, algoritmos, marcas de agua, etcétera, que permiten al titular de los derechos controlar, tanto el acceso como los usos que se realicen de sus obras. Es decir, se convierten en un candado --entre comillas-- tecnológico, que permite controlar tanto el acceso como los usos permitidos de la obra. Eso está hoy día en el mercado.

El reconocimiento y la protección legal de las medidas tecnológicas se recogen por primera vez en los tratados OMPI sobre derechos de autor del año 1996. Posteriormente, en 1998 Estados Unidos fue el primer país en incorporarlas a su Derecho interno. Europa algo más tarde en la Directiva 2001/29. Y actualmente parece --entre comillas-- que el Gobierno está estudiando la transposición de la directiva a nuestro Derecho interno. Y aquí me inspiraré en las palabras --que me parecen muy interesantes-- de un manifiesto conjunto de Comisiones Obreras contra el canon de los CD y DVD vírgenes grabables, que dicen que la transposición de la Directiva 2001/29E, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información, debe realizarse en el plazo más breve posible, para evitar mayores conflictos de los creados hasta ahora, si bien teniendo en cuenta las repercusiones que su aplicación proyectará sobre la sociedad en su conjunto.

En resumen, el mencionado grupo de normas hasta ahora citadas prohíbe y sanciona aquellos actos de elusión o de vulneración de medidas tecnológicas, así como los de fabricación o comercialización de dispositivos cuya finalidad principal sea justamente la de eludir las medidas tecnológicas. Éste es un argumento muy importante. Repito, la elusión o vulneración de medidas tecnológicas así como los de fabricación o comercialización de dispositivos, --por tanto, hay una actitud activa-- cuya finalidad principal sea justamente la de eludir las medidas tecnológicas. Ahí estamos de acuerdo; pero no es ése el caso del debate que hoy mantenemos aquí. Esto es, se prohíbe tanto el acto de romper el candado tecnológico como la fabricación y comercialización de aquellos dispositivos que sirvan principalmente para romper tales candados tecnológicos. Ése no es el debate, pero podría haberlo sido, porque este tema podía haber suscitado el fondo de la cuestión, y no lo ha suscitado. La aplicación de medidas tecnológicas podría suponer la derogación del actual sistema de canon, por otra parte, toda vez que si las medidas tecnológicas impiden cualquier acceso, uso o copia no autorizado por el titular de la obra, no habrá lugar entonces a la compensación por las copias realizadas sin consentimiento del autor, y éste sí que es el debate que hoy tenemos.

Tampoco será fácil determinar cuándo una medida tecnológica es legal y técnicamente eficaz, y qué sucederá a su vez cuando algunos autores no puedan o no quieran aplicar medidas tecnológicas de protección; entonces, en ese caso, ¿cómo y qué canon se aplicaría? Esto va por todos aquellos defensores del canon, y no son reflexiones mías; son reflexiones tomadas de una tesis doctoral que se está realizando en estos momentos por un investigador catalán, Carlos Rivadulla, precisamente sobre un tema de absoluta actualidad y modernidad.

Continúo, señor presidente; me voy a extender algo más, pero terminaré enseguida. Paralelamente, la aplicación efectiva de medidas tecnológicas debería tener como resultado la disminución de la piratería, aunque, como es bien sabido, ninguna protección o medida tecnológica es ni parece que será totalmente infranqueable, situación absolutamente real, por lo menos en el conocimiento y dominio tecnológico que actualmente tenemos. Desde el punto de vista tecnológico, de rápida evolución e innovación, se produce una paradoja: la mejor forma de garantizar los derechos de autor es que los utilicen de forma adecuada y eficiente, aprovechándose también de los recursos tecnológicamente disponibles. Y permítame, señor presidente, alargarme unos segundos porque quiero citar un caso que es paradigmático. Es un importante caso, que tiene un precedente jurisprudencial y un referente fundamental: el denominado caso Betamax, resuelto por el alto tribunal de Estados Unidos en el año 1984. En el caso Betamax, el Tribunal Supremo desestimó las pretensiones de la industria cinematográfica de prohibir la fabricación y comercialización del aparato de vídeo doméstico --hace veinte años, y, como dice el tango, veinte años no es nada-- , por las copias ilegales de películas que podían realizar los usuarios en casa, sin consentimiento de los titulares. El tribunal estimó, en una sentencia que ha sentado las bases del desarrollo tecnológico y el equilibrio entre tecnología y «copyright», que el vídeo doméstico, con independencia de determinados usos ilegales, que reconocía, podía ser también utilizado de forma significativa para muchos otros usos no infractores de los derechos de propiedad intelectual, por ejemplo, que los usuarios pudieran visionar una película en casa, en un momento distinto al de su emisión. Y esta posibilidad significativa de usos alternativos se completaba y desarrollaba con la aplicación del denominado «fair use», equivalente en nuestro sistema europeo al sistema de excepciones y limitaciones. Ahora bien, ...

El señor PRESIDENTE: Señoría, ruego concluya.

El señor ALBISTUR MARÍN: Terminaré enseguida, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Enseguida, no.

El señor ALBISTUR MARÍN: Enseguida. Los magistrados ya han expresado su ...

El señor PRESIDENTE: Senador Albistur, ruego termine lo antes posible.

El señor ALBISTUR MARÍN; Bien, señor presidente. Termino enseguida, ahora mismo. Como usted habrá podido ver, señora Coloma, todos los grupos que vamos a intervenir estamos de acuerdo en el fondo de su cuestión y esto se lo digo claramente no solamente a usted, sino a todos los que nos estén escuchando. Nuestro grupo va a apoyar la moción que la semana próxima se va a presentar porque consideramos que abarca de forma mucho más eficaz y eficiente el objetivo que perseguimos. Por lo tanto, hoy no vamos a votar a favor de esa proposición de ley, pero sí apoyaremos la moción de todos los grupos para que el Gobierno modifique la ley de forma eficiente, eficaz y satisfactoria para todos los usuarios. Muchas gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señoría. Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrès, tiene la palabra el senador Guillot.

Senador GUILLOT MIRAVETEl señor GUILLOT MIRAVET: Muchas gracias, señor presidente. No hace falta afirmar que el PP como grupo parlamentario tiene todo el derecho a presentar ese tipo de proposiciones y más como grupo de oposición, pero no sé si tiene la obligación de explicar por qué no lo ha hecho antes y sí ahora, porque estamos hablando de un texto legislativo refundido del 12 de abril de 1996, con lo cual prisas, prisas, señoras y señores del PP, no han tenido.

Antes de entrar en materia, sí que quisiera dejar claro cuál es el alcance real de la aprobación o no de esta proposición de ley. De ser aprobada iría al Congreso de los Diputados y pudiera ser que, si allí fuera tomada en consideración, el resultado de ese debate poco tuviera que ver con la voluntad inicial de la senadora proponente. Estamos, pues, en un debate político, en un debate simbólico, en un debate importante, pero parcial, ya que la propuesta que nos presenta el Partido Popular aborda tan sólo la cuestión del canon digital; un debate abierto por la senadora Coloma a partir de una modificación de la actual ley, ampliando a diferentes soportes la exención del canon digital; un debate en el Senado que ha despertado interés, con una cierta discusión enconada entre los defensores y detractores del canon digital.

Quisiera, en primer lugar, fijar cuál es la posición de mi grupo. Para mi grupo hay que mimar todos los derechos, del autor, de los usuarios, de los internautas etcétera, es decir, cualquier derecho vinculado a esta cuestión que estamos discutiendo se merece todo el respeto y todo el mimo por parte de todos los grupos parlamentarios. Mi grupo parlamentario está en contra del canon digital y quisiera dejar expresada bien clara esta afirmación, de la misma manera que ha hecho el senador Albistur, para ver cuál va a ser la mayoría en esta Cámara cuando discutamos las reformas o las propuestas que nos vengan del Gobierno.

Señores del Partido Socialista Obrero Español, nosotros estamos en contra del canon digital. Y voy a utilizar los argumentos del manifiesto de «Todos contra el canon digital» para justificar esta actitud.

Manifestamos nuestro rechazo a gravar los soportes, los equipos o redes y la tecnología, en general, con cánones o impuestos cuyos beneficiarios sean un sector económico o una actividad de intermediación específicos porque contraviene al interés general, ya que ello conlleva que cual quier colectivo o sector que se vea afectado por un cambio tecnológico pueda reclamar un canon similar sobre la tecnología que ha provocado este cambio. Ésta es una afirmación, clara y precisa del porqué estamos en contra. En segundo lugar, Internet es verdad que hoy en día propicia un cambio de modelo, con canales de distribución alternativos a los modelos tradicionales. Un canon no debe proteger un canal frente a otro y la evolución al mundo digital desde el analógico debe permitir que la gestión de derechos pueda realizarse por otros métodos distintos al canon, como son --ya lo decía la senadora Coloma-- los TPM, DRM, etcétera.

Un canon introduce una múltiple imposición, ya que se pagan los derechos a comprar o adquirir el contenido y se vuelve a pagar por el hecho de almacenarlo en un dispositivo o de moverlo a través de una red de telecomunicaciones. Un canon --como también se ha demostrado-- simplifica la recaudación de las sociedades de gestión a los que va dirigido, pero no erradica en ningún caso la piratería o el top manta y en algunos casos, incluso, la incentiva.

Creemos que estos son argumentos sólidos, consistentes, que justifican que nuestro grupo está en contra de este canon. Es más, nosotros estamos en contra de la afirmación que hace un manifiesto que nos ha llegado de que los cánones a los CDs y a los DVD vírgenes sean vistos como una cuestión de justicia y nos advierten de que su supresión sería un desprecio hacia los más elementales derechos de los trabajadores de la cultura.

Creemos que éste no es el problema. Pensamos que es insostenible la situación del año 1996 de gravar los DVD y los CDs vírgenes para afrontar una realidad como es la piratería o la difícil situación que en algunos momentos han vivido nuestros sectores culturales derivando la responsabilidad al cobro y al pago de estos cánones. Pensamos que ésta es una situación que no se puede alargar, que es una situación que hay que corregir, que es una situación injusta y que es una situación insostenible.

Por otra parte, mi grupo parlamentario es consciente de que la situación hoy en día, según los datos de la Sociedad General de Autores en el año 2004, es que se han ingresado 30 millones de euros, el 10 por ciento de los ingresos totales de esta sociedad, en concepto de cobro de este canon y que esto obviamente ha paliado a los sectores de la cultura, por todos los inconvenientes derivados de la piratería.

Sin estar en contra del canon, señora Coloma, creemos sinceramente que no podemos dar una salida parcial a esta situación que da inseguridad a un sector que tiene una situación compleja, una situación difícil, pues mandaríamos un mensaje no sólo de inseguridad, sino, lo que es peor, de sustitución de esta realidad que creemos que no es la adecuada, que no es la positiva, por otro tipo de alternativa, de iniciativas que sí que permiten de una manera más comedida y más justa realizar este ejercicio, de apoyo a las situaciones que pueden representar la piratería o cualquier otra.

Mi grupo parlamentario ha jugado fuerte y ha impulsado , junto con otros grupos y con el compromiso del Grupo Parlamentario Socialista, del grupo que da soporte al Gobierno, esta moción que invita, en un plazo determinado de tiempo, a presentar una reforma integral de la ley que aborda la propiedad intelectual de adecuación --ya lo decía el portavoz socialista-- de esta ley a la realidad actual y que introduce también --y esto lo hemos exigido con mucha claridad-- la modificación del artículo 25. Insisto, hoy aquí habría mayoría para modificar este artículo 25.

Hoy aquí habría mayoría para decir no al canon digital, pero hoy no podríamos dar una respuesta, una solución, para no crear inseguridad a todos aquellos sectores que dependen del cobro de este canon, que no lo pidieron ellos, que no lo ejercitaron ellos, sino que fue una decisión de un Gobierno, pues no sabrían de donde podrían sacar unos nuevos ingresos.

Creemos que sin desmerecer el debate que usted ha generado con su proposición de ley, la moción y su desarrollo habría de ser menos parcial y menos esquemática de la que usted propone. Creo, señora Coloma --se lo digo con toda humildad y con toda sinceridad-- que usted ha conseguido abrir el debate, que hoy en día aquí se expresen las voces suficientes para dejar claro donde estarían las mayorías o minorías respecto a aquello que a usted le preocupa.

Por eso, le pido que firme la moción, que retire esta proposición de ley y que abordemos todos juntos con decisión, con un talante de solución, todos los problemas que afectan al canon digital, no sólo por lo que afecta a los derechos de los usuarios, sino también pensando en el mundo de la cultura. Gracias, señoras y señores senadores. Gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Díaz Tejera.

El señor DÍAZ TEJERA: Muchas gracias, señor presidente. Señorías, de fondo se plantea una disyuntiva que nosotros entendemos que es falsa, que es que, por un lado está el interés del autor, del creador, y por otro, el interés social, la accesibilidad, hacer que sea de dominio público esa creación, no sólo en el disfrute sino en la apropiación de la copia.

En España se puede tener una copia privada siempre y cuando no sea con fin lucrativo o con un fin colectivo. Pero fuera de ese supuesto, cuando son fines colectivos y fines lucrativos, estamos en otros ámbitos y hoy no estamos hablando de los ámbitos de los artículos 270, 272 , 287 y 288 del Código Penal, no estamos hablando de piratería, no estamos hablando del Código Penal, estamos hablando no de cómo regular los derechos morales del autor sino los derechos patrimoniales del autor.

Regular los derechos patrimoniales del autor con la realidad tecnológica de 2005 sí que es el gran desafío para el conjunto de quienes representamos al legislador, porque todos y todas representamos a todos los pueblos de España y a toda la ciudadanía. Nadie representa en exclusividad, sino que es una representación plural, porque de todos es sabido que el pluralismo es uno de los valores superiores del ordenamiento jurídico, uno de los valores que impera, imprime e informa al conjunto del ordenamiento jurídico y la práctica de los poderes públicos. Pues bien, se trata de cómo conciliar de una manera equilibrada la debida protección a los derechos patrimoniales del autor con la accesibilidad universal, el acceso y el dominio público a la creación.

Antes decía que el circuito entre el creador y el «disfrutador» --vuelvo a pedir disculpas, por la palabra «disfrutador»-- no debe dificultar el placer del disfrute de ese producto cultural pero tampoco debe encarecer de forma injustificada el acceso. De ahí que la preocupación es, por un lado, mimar y tutelar debidamente al creador. Hoy que es el «Día internacional de los museos», es un magnífico momento para reflexionar sobre lo que queremos hacer con esa materia, no que esté eludiendo el objeto de análisis, sobre qué hacer para conciliar --insisto-- el interés del autor con el interés social.

Pensamos que es perfectamente compatible y que nuestra obligación es con los dos: mimar y tutelar el derecho de los autores y también garantizar la accesibilidad. Antes no pude rematar la idea de que hay regiones en España --y lo he vuelto a consultar porque quería rehuir la posibilidad de equivocarme-- en las que cada dos alumnos o alumnas de Secundaria comparte un ordenador, en concreto en Extremadura, lo que tiene que ver con la sociedad de la información. Antes hablaba de la educación en nuevas tecnologías, antes le planteaba la calidad de esa banda ancha, la calidad de esa fibra, y son importantes las infraestructuras que hacen posible la instalación de esas fibras con esa calidad.

Eso tiene que ver con el uso de software libre y con la calidad de las conexiones, todas estas cosas tienen que ver con la accesibilidad universal a la sociedad de la información. Si hoy hablamos de que 8 bites es un byte; que mil bytes son un kilobyte; que mil kilobytes son un megabyte, y que mil megabytes son un gigabyte, hasta que llegamos a una medida que yo nunca había oído y que todavía no está en estos términos, que es el terabytes, hablando de discos duros, posiblemente los que nos estén oyendo fuera de aquí lo saben perfectamente, pero hay muchísimas otras personas que no tienen acceso a este código comunicativo, a este lenguaje, porque es otro mundo, antes hablaba de que son muchas las ventanas que se han abierto.

La sociedad de la información, la sociedad de las nuevas tecnologías son desafíos, son retos que tenemos que convertir en oportunidades para que todos y todas podamos disfrutar de más educación, de más cultura y mayor utilización de las creaciones de esas personas que tienen la posibilidad de conectar con tantas emociones que nos hacen disfrutar cuando oímos, cuando vemos o cuando leemos.

Nuestra posición de fondo es: garantizar la accesibilidad universal, facilitar esa accesibilidad universal y plantearnos que esta regulación no es satisfactoria. Hay un informe del año 2004 del Defensor del Pueblo, a la que usted habrá accedido, en la cual se explica la insatisfacción respecto a esta regulación pero, a su vez, no ha encontrado otra fórmula más adecuada y más eficaz para garantizar los derechos de autor. Es una presunción que no tiene mayor base que algunos cálculos estadísticos, pero así es como se ha planteado hasta ahora. Queremos volver a formularlo, queremos revisarlo, queremos plantear que la tutela de los derechos de autor es perfectamente compatible con la necesidad de la accesibilidad universal en el disfrute de las nuevas tecnologías.

Y queremos hacerlo posible con el concurso de todos los grupos parlamentarios de esta Cámara, porque considero que es un asunto muy serio. En otros ámbitos concretos, cuando uno se plantea si hay aspectos que pueden y deben estar por encima de la pugna partidaria, que en algunos ámbitos puede ser legítima pero en otros es incomprensible, hay que hacer un esfuerzo por la incorporación a la sociedad de las nuevas tecnologías, a la sociedad de la información y a la sociedad del conocimiento. ¿Por qué razón no podemos realizar todos el máximo esfuerzo para hacer posible estas modificaciones, algunas de las cuáles he mencionado, y conseguir esa sociedad de la información? Todos podemos hacerlo porque ese rasgo debe caracterizar a todos los grupos aquí presentes.

Nuestra posición es que la próxima semana cuando se presente la moción la firmen todos los grupos parlamentarios de esta Cámara, no con la excepción del Grupo Parlamentario Popular como en el caso de hoy, sino que también el Grupo Parlamentario Popular la firme para que en el plazo de un año el Gobierno remita al Senado ese texto que regule la propiedad intelectual con las características tecnológicas del tiempo en que vivimos. Reitero la expresión canaria de que es un asunto demasiado serio y tenemos prisa, hagámoslo despacio, para garantizar que con el máximo consenso pueda desplegar esa norma todas sus facultades y hagamos posible que el conjunto de los pueblos de España acceda a esa sociedad de la información, como ya están haciendo algunas regiones de España, motivo de orgullo para los socialistas y creo también para todos los españoles. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Nada más y muchas gracias, señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Coloma.

La señora COLOMA PESQUERA: Gracias, señor presidente. Señorías, la verdad es que no doy crédito a lo que he oído a lo largo de esta tarde. Algunos portavoces no se han manifestado, no conozco su opinión, como, por ejemplo, los senadores de Izquierda Unida o el senador del Bloque Nacionalista Galego. Considero que puede deberse a que van a apoyar esta proposición. He leído múltiples declaraciones suyas antes de las elecciones y siempre se han manifestado en contra del canon. Espero que sean consecuentes y coherentes a este respecto, no tengo la más mínima duda y sé que apoyarán esta proposición. La senadora Aleixandre no ha dicho cuál va a ser la postura que va a adoptar. Ha comentado que el canon es injusto. Hace muy poco tiempo, el 6 de abril de 2005, formuló una pregunta al ministro de Industria porque estaba muy preocupada por la incorporación de este canon a las nuevas tecnologías , y entiendo que va a apoyar también esta proposición; en otro caso, no sería consecuente con lo que manifestaron ustedes el día anterior en la pregunta formulada al ministro (Rumores.)

El señor PRESIDENTE: Señorías, ruego guarden silencio.

La señora COLOMA PESQUERA: Por cierto, el señor ministro de Industria dijo lo siguiente: no vemos necesario aplicar un canon por copia privada a los usuarios de Internet y a los discos duros de ordenador, tal y como usted pregunta.

(Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.--El señor Laborda Martín entra en el hemiciclo--. Fuertes y prolongados aplausos de las señoras y los señores senadores, puestos en pie.) Señor presidente, si me lo permite, dado que el que acaba de entrar ahora mismo en la Cámara ha sido su presidente, debo decir, en nombre de mi grupo, que me alegra que hoy pueda estar aquí con nosotros, y le deseamos una pronta recuperación. (Aplausos.)

Continuando con el debate que manteníamos, deseo manifestar que los señores de Convergència i Unió deberían apoyar esta proposición porque si no caerían en una contradicción respecto a lo que el otro día defendieron precisamente en esta cámara.

El senador Albistur, del PNV, dice que no nos hagamos trampas. Senador Albistur, trampas, ninguna. Hemos venido aquí claramente a traer un debate que hay en la sociedad, un debate por el que están muy preocupados millones y millones de ciudadanos, y nosotros, se lo aseguro, escuchamos a esos millones y millones de ciudadanos, y por eso estamos defendiendo esto aquí. Pero también lo ha dicho muy claro: si esta es una medalla que se quiere poner el Partido Popular, nosotros no estamos dispuestos a apoyarlo. Lo sabíamos, senador Albistur. Sabíamos que como lo había presentado el Grupo Parlamentario Popular, ustedes y otros muchos grupos no lo iban a apoyar. Estoy seguro de que si lo hubiera presentado otro grupo, lo habrían apoyado. No nos sorprende nada, de verdad. No nos sorprende absolutamente nada. También le tengo que decir algo más. Usted nos ha leído aquí una tesis doctoral, ¿quiere preguntar a los millones de ciudadanos españoles que están preocupados por esto si han entendido algo de esa tesis doctoral que usted ha explicado? Le digo la verdad: seguro que muchos, muchísimos, no han entendido absolutamente nada de eso. Habrían entendido que ustedes apoyaran hoy la toma en consideración de esta proposición. Eso sería apoyar a muchos millones de ciudadanos españoles. Eso sí serían consecuente.

Senador, Guillot, presidente de mi comisión, tengo que decirle que me ha sorprendido mucho. Usted también ha defendido siempre que estaban en contra del canon. Tienen ahora una oportunidad de oro para reflejarlo en un votación. Es la toma en consideración de una proposición. Es el momento, precisamente, de empezar a debatir eso, y eso es lo que hemos querido traer hoy a esta Cámara. Si están en contra del canon digital, ¿por qué no apoyan esta iniciativa? Le digo lo mismo: ¿porque viene del Grupo Parlamentario Popular? Pues la verdad es que es bastante triste.

Senador Díaz, del Grupo Parlamentario Socialista, ¡qué papelón le ha tocado hacer hoy! ¡Qué papelón! Y se lo va a tener que explicar a mucha gente. De verdad que parece que ustedes se han quedado en la máquina de vapor, y hemos avanzado mucho. Es que en estos años se ha pasado de lo analógico a lo digital, es que nos encontramos en otra era, es que no vale con decir que en 1996 tuvo lugar una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, es que, afortunadamente, la tecnología avanza, y avanza mucho, y por desgracia parece que la cultura o algunos sectores de la cultura avanzan muy poco. Hay que entrar en sintonía, unos y otros, y la verdad es que eso nos preocupa y mucho. Otra vez me ha querido llevar a la cuestión de que esto solamente se centra en la música y en las películas. No, senador Díaz; esto va mucho más allá. Les he explicado que hoy, para la presentación en la cámara de esto que estamos debatiendo, lo he introducido en un CD. Y por eso tengo que pagar, por ejemplo, a la Sociedad General de Autores. Incluso ahora mismo se está retransmitiendo por Internet este debate y también hay que pagar a la Sociedad General de Autores. ¿Eso es propiedad intelectual? No. ¿Con quién están ustedes? ¿Con unos pocos, muy respetables y legítimos, o con la mayoría de los ciudadanos? Clarifíquense y digan la verdad. ¿Con quién están? ¿Con unos pocos o con muchísimos millones? Eso es lo que tenía usted que haber dicho aquí.

Ustedes nos traen una moción que dice que se va a presentar el próximo día, y está muy bien, porque cada grupo puede traer a esta Cámara las mociones que crea más interesantes. Nosotros traemos hoy este debate porque es el que está en la calle y es el que interesa a la gente. Ustedes presentan esa moción y nos preguntan: ¿Les corre tanta prisa? Lo que usted me ha dicho sobre el año 1996 es un acuerdo privado de partes firmado por Asimelec y la Sociedad General de Autores. Por cierto, ahora Asimelec también ha firmado en contra del canon, y le puedo citar las numerosas organizaciones que han hecho lo mismo: AETIC, la Asociación de Internautas (AI), la Asociación de Música en Internet (AMI), la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI), Asimelec, la Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios de Telecomunicaciones (Astel), la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Comisiones Obreras --no creo que seamos sospechosos, ¿verdad?-, la Confederación Española de Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu), la Confederación Española de Centros de Formación y Academias Privadas (Cecap), el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicaciones (COIT) y millones y millones de internautas y de ciudadanos que nos escriben y que nos mandan correos electrónicos, y podría hacer como hacían otros senadores en otro tiempo y referirme a los correos que me han mandado para que siga defendiendo esto, pero no lo utilizo. Y no lo utilizo no porque no les defienda, que sí lo hacemos, y ahí están todos. A ellos tendrán ustedes que dar cuenta.

Me habla usted de facilitar la accesibilidad universal y de la incorporación a las nuevas tecnologías. Precisamente esto retrasa la incorporación de España a la plena sociedad de la información, y por eso traemos este debate. Ese es el motivo de este debate. Nosotros no queremos perder el tren del futuro. Lo hemos venido demostrando en los ocho años de Gobierno y no queremos perder ese tren. Este año, de momento, ya se ha perdido, y se lo digo tristemente porque soy una ferviente defensora de la sociedad de la información y del conocimiento, y ustedes quieren seguir retrasándolo. Nosotros hemos querido traer la cordura a este debate, y lo que pasa es que hay un enfrentamiento --y siento decirlo-- dentro del propio Gobierno. No se ponen de acuerdo la ministra de Cultura, la señora Calvo, y el ministro de Industria, señor Montilla. Una se reúne con una parte y les dice una cosa, y el otro se reúne con otra parte y le dice la contraria, y precisamente por eso hemos traído esto, porque hay un grave problema, una grave irresponsabilidad por parte del Gobierno y nosotros queremos ser consecuentes y coherentes y lo defendemos, pero desde luego por el camino que ustedes han emprendido donde vamos ahora mismo es a retrotraernos a muchísimos años atrás. Ahí es donde nos quieren llevar ustedes.

Siento que nadie se haya sumado a esta proposición y siento mucho el papelón que van a tener que hacer ante millones y millones de ciudadanos que están totalmente en contra del canon que ahora mismo hay impuesto y de los posibles cánones que se van a poner en marcha, porque también conocemos el borrador de ese proyecto de ley de reforma de la propiedad intelectual, que claramente está a favor de ese tipo de cánones. Nada más y muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. Señorías, vamos a votar, en primer lugar, la toma en consideración de la proposición de ley de modificación del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por la que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, presentada por el Grupo Parlamentario Popular. Se inicia la votación. (Pausa.)

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: Votos emitidos, 239; a favor, 120; en contra, 119.

El señor PRESIDENTE: Queda aprobada. (Aplausos.) -

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