Los límites del canon


El proyecto de ley que adapta a la legislación española la directiva europea sobre propiedad intelectual acaba con una gran incoherencia: la coexistencia de un canon para compensar la copia privada y los sistemas anticopia.




Seguiremos pagando un canon por los CDs y DVDs vírgenes, pero al menos se garantiza al consumidor el derecho a realizar al menos tres copias de sus discos. Además se acaba con los rumores sobre los posibles impuestos sobre las conexiones a Internet y los discos duros. Casi todos están contentos; Asimelec porque "por fin tenemos un marco jurídico claro" y "ya no decidirán los jueces cómo se regula el mundo digital con una normativa pensada para el analógico"; la SGAE porque "el texto introduce los sistemas de protección digital y declara ilegal la cuarta copia", cuenta El País. Casi todos, porque la Asociación de Internautas no puede sonreír a la vez que la SGAE: el proyecto supone una "seria restricción al derecho de copia privada y, además ¿cómo se garantiza su efectividad?".

La cuantía del canon —fijado provisionalmente a la espera de un acuerdo entre fabricantes y sociedades de gestión— se establecerá, según dicta la normativa europea, por "el daño que se produce a los autores por la copia privada, en lugar de basarse en el volumen de ventas de soportes de almacenamiento como sucede ahora", asegura la asociación de fabricantes de productos electrónicos.

Aunque Asimelec se felicite por la clarificación del marco legal, siempre quedará la SGAE para las interpretaciones al libre albedrío. La Ley no menciona el P2P, pero para la Sociedad de Autores "aclara aún más la ilicitud de las redes de intercambio de archivos", pues el texto establece que "para que la copia privada sea legal, el soporte o fichero desde el que se realiza debe ser legal". Pero por mucho que se empeñe, la SGAE todavía no hace las leyes. Menos mal. Más

Reproducido de Zumo de Red nª 969

pdfprintpmail