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WI-FI

Los habitantes y turistas de San Francisco tendrán acceso wi-fi gratuito a internet


Sólo quienes quieran una conexión de alta velocidad deberán abonar una cuota mensual de 21,95 dólares




FÈLIX BADIA La Vanguardia La ciudad californiana de San Francisco, decidida a explotar al máximo las ventajas de la era digital, se convertirá en el primer gran centro urbano de Estados Unidos que contará con acceso gratuito a internet. El contrato, suscrito por las autoridades municipales y las compañías EarthLink y Google, fue firmado el pasado viernes. El servicio no estará disponible de manera integral hasta comienzos del 2008, siempre que haya un acuerdo final sobre varios aspectos técnicos y legales aún pendientes.

La gratuidad del acceso a internet por el sistema wi-fi (sin hilos) beneficiará a los 800.000 habitantes de San Francisco y del condado del mismo nombre, a sus empresas y a los más de 15 millones de turistas y visitantes que la urbe recibe cada año. La exención de pago sólo afectará a las conexiones de velocidad baja (300 kilobits por segundo), aunque superiores a las que proporciona la vía telefónica usual (dial-up). Quien quiera conectarse a las velocidades de la banda ancha - tres o cuatro veces superiores al servicio gratuito- deberá abonar 21,95 dólares al mes. Las personas de bajos recursos tendrán un descuento de casi un 50%.

El alcalde, Gavin Newson, destacó que la iniciativa debe contribuir a cohesionar socialmente la ciudad y consolidar su vigor económico. "Es un paso crucial para superar la división digital que separa a demasiadas comunidades de los enormes beneficios de la tecnología - afirmó Newsom-. El ubicuo wi-fi cambiará la manera como los residentes acceden a la educación, a los servicios sociales y a las oportunidades económicas". Un 30% de los hogares no tiene aún acceso a internet.

El compromiso, válido para cuatro años, estuvo precedido de laboriosas y tensas negociaciones sobre los aspectos financieros, burocráticos y el respeto a la privacidad. EarthLink y Google darán a los usuarios la posibilidad de mantener anónimo el lugar desde donde se conectan. El coste de montar y mantener la red será sufragado por EarthLink, que será la que cobrará por las conexiones de alta velocidad. Google insertará anuncios para ayudar a sufragar el servicio. A los usuarios que no bloqueen su ubicación se les podrá dirigir publicidad más específica. La ciudad de San Francisco recibirá un 5% del dinero de las suscripciones, además de 600.000 dólares por la licencia y 40.000 dólares más al año por los permisos de instalación de postes y antenas. El contrato, que aún debe ser ratificado por la Junta de Supervisión y la Comisión de Servicios Públicos, podrá prorrogarse hasta 12 años.

Hasta ahora, la mayor área urbana estadounidense con conexión gratuita a internet era la localidad californiana de Mountain View, con 72.000 habitantes. La montó Google, que tiene allí su sede corporativa. Numerosas ciudades aspiran a contar con redes municipales de wi-fi, pero en la mayoría de casos se prevé el pago de una cuota. Los proyectos más avanzados son los de Filadelfia, Minneapolis y Chicago.

San Francisco se contagió del boom de empresas de internet en los noventa, por eso muchos residentes trabajan en la alta tecnología.


Una vieja aspiración

EUSEBIO VAL Ofrecer un acceso gratuito y universal a internet es una vieja aspiración de muchas grandes ciudades, para las que generalizar el uso de la red entre sus habitantes es sinónimo de desarrollo económico y progreso social. La tecnología wi-fi hace que todo ello sea, al menos en teoría, más factible. No obstante, hasta ahora, estos planes se han quedado en una simple aspiración.

En Barcelona, por ejemplo, hace unos años el Ayuntamiento impulsó el proyecto Barcelona sense Fils. La idea era justamente la de San Francisco: permitir a todos los ciudadanos el acceso gratuito a la red desde cualquier punto de la ciudad. No obstante, la idea inicial de Barcelona sense Fils fue bloqueada por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, que consideraba que esta iniciativa constituía una competencia con las operadoras.

El caso de San Francisco surge en un contexto distinto que el de Barcelona, ya que el mercado de las telecomunicaciones estadounidense se encuentra más liberalizado que el español y existe mayor competencia. Pero, por otra parte, lo que demuestra la ciudad californiana es que la idea de ofrecer ese acceso gratuito es viable desde el punto de vista económico, puesto que existe un modelo para que las empresas - en este caso Google y Earthlink- puedan hacer negocio con la iniciativa, y sin coste para los contribuyentes.


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