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CUANDO VAYAS A MADRI

Libre de derechos


"No llamo al delito, llamo a la rebelión cívica y lo hago sin cobrar derechos de autor"




De manera amable contestaré a la amable carta que el director de la SGAE en la zona centro, don Juan Nebreda, me dirige tras mi artículo del pasado 23 de enero. En el mismo hacía un llamamiento a mis hijos, que no a los jóvenes en general señor Nebreda -que para eso soy su padre, malo o bueno pero su padre- a que piratearan lo que pudieran de Internet y si era de aquel grupo en el que mal cantaba su actual presidente mejor que mejor, por puro y malicioso placer. Paso a contestarle en este artículo por el que no cobro derechos de autor, como tampoco lo he hecho por las horas y horas ante el micrófono durante muchos años ante más de un millón de oyentes. Lo digo porque el señor Nebreda me pide comprensión a mí como periodista y por lo tanto autor. ¿Quiere usted decir, amable señor, que les puedo tranquilizar a mis queridos compis de profesión, incluyo becarios y precarios, porque la SGAE se va a enfrentar a nuestras empresas para conseguiros los euros que nos corresponden como Autores con mayúsculas de nuestras informaciones y creaciones diarias, semanales o mensuales? ¿Les tranquilizo a todos o nos desternillamos? En Madrid, al menos, nos morimos de risa.

A lo que iba y amablemente, insisto, algo que dudo mucho que estén dispuestos a hacer los usuarios de las nuevas tecnologías del siglo XXI para con la SGAE, basta con leer los cientos de artículos, foros, etc. en los que ustedes no quedan precisamente bien. El señor delegado en al zona centro me dice que hacer un llamamiento, repito que a los míos, a piratear es además de un despropósito invitarles a cometer un delito. Pues mire, no y si lo fuera asumo mi responsabilidad con ellos. Me quedo tranquilo y les he tranquilizado al respecto. Me siento con ellos moralmente autorizado a actuar así. Si les animo a ellos a tal actuación es porque ellos y yo y todos los ciudadanos somos ya considerados unos delincuentes por la sociedad a la que usted representa desde el mismo momento en que pagamos un canon por los soportes vírgenes que compramos, CD o DVD, para uso personal. Lo que tiene delito (simple expresión) es lo suyo y lo de los que les amparan con leyes injustas a todas luces en las que se confirma la presunción de culpabilidad de todos los ciudadanos. Y próximamente la ley será todavía más arbitraria cuando se graven los discos duros de los ordenadores, grabadores de DVD, mp3, etc. Mientras sigamos siendo considerados todos delincuentes a priori por grabar incluso música cuyos derechos no les pertenecen a ustedes, por albergar trabajos personales y un largo etcétera, seguiremos algunos con nuestra rebelión. Si ya pago un canon, señor Nebreda, por hacer nada permítame que lo rentabilice. Desde aquí animo a los que me lean a unirse a las plataformas reivindicativas que existen en Internet -todoscontraelcanon.es, por ejemplo- para dejarnos oír. Me dice, también, el representante de la SGAE que la subida de los precios ha afectado igualmente a los autores, que han visto reducidos significativamente sus ingresos por ello y por la piratería. No lo dudo pero me mosquea que en estos años de recesión para la industria discográfica ustedes hayan batido el récord de ingresos. Todos pierden menos la SGAE. Y si ustedes hicieron la conversión de euros a pesetas de manera correcta, la música en CD subió considerablemente pese a que los costes de producción en el paso del vinilo al soporte digital se redujeron de manera notable. Apoyo la defensa de los autores que inició el palentino Sinesio Delgado, por supuesto. Algo que empezó en el siglo XIX y que en el XXI ha errado la dirección a la que apuntar a la hora de defender los derechos. Dejen de disparar siempre contra el usuario; miren un poco hacia la industria discográfica incapaz de adaptarse con nuevas ideas a las tecnologías modernas, que se aprovechó de ellas para aumentar sus beneficios y ahora se queja de que éstas avancen más deprisa que sus ganancias. En mi amabilidad no me extenderé en comentar la demagogia de que hay autores pobres y ricos (curiosamente estos últimos subvencionados por nuestros impuestos en el cine), ni tampoco en las opiniones sobre ustedes de muchos de esos a los que dicen defender cuando tienen que pasar obligatoriamente por el monopolio de la SGAE. Me quedo corto y soy amable hasta con los políticos que permiten esta tropelía. No llamo al delito, llamo a la rebelión cívica y lo hago sin cobrar derechos de autor.

Opinión de ANTONIO MARTÍN VALBUENA En El Diario Palentino

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