Guia práctica para hacer compras en internet


VERANO // NUEVOS DESAFÍOS EN EL PANORAMA CULTURAL

El libro no teme a Internet


La industria editorial asegura que el formato tradicional está demasiado arraigado en los lectores y que las versiones piratas de Harry Potter son un fenómeno puntual.




OLGA PEREDA El Períodico.- La industria del cine tiembla. La industria de la música tiembla. La industria televisiva tiembla. Solo la industria editorial respira tranquila. Los expertos aseguran que internet no acabará con los libros. En su opinión, la piratería que ha sufrido la última entrega de Harry Potter --con traducciones no oficiales en castellano, italiano, francés, portugués y chino-- es un fenómeno puntual que se debe al fanatismo global por el mago. Ningún otro producto literario despierta tanta pasión como para convertirse en pirata. Al menos, en España. No ocurre lo mismo en América Latina, donde entre el 40% y el 70% de los libros que se leen son pura fotocopia, según datos del sector.

Lectura pesada

"El libro es un producto que va más allá que las películas o los discos. Tiene un tacto agradable; lo tocas y disfrutas. Un libro es un amigo con el que dialogas", afirma Juan Mollá, presidente del Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro).

Los internautas están de acuerdo con los argumentos esgrimidos por la sociedad de gestión. "Leer una novela o cualquier otro libro en internet es una tarea muy pesada. Todo el mundo prefiere el tacto del libro. Lo que pasa con Harry Potter es que los fans son incapaces de esperar unos meses hasta que salga el libro oficial en sus países", explica el presidente de la Asociación de Internautas (AI), Víctor Domingo. Tanto el responsable de la entidad de gestión como el de la organización internauta aseguran que "casi todos" los castellano-hablantes que han optado por navegar en la red para leer Harry Potter and the Deathly Hallows comprarán el libro cuando salga al mercado. En España, eso ocurrirá a principios del año que viene. Por exigencias de la escritora J. K. Rowling, la editorial Salamandra no puede publicarlo antes.

A pesar de que las versiones pirata han aparecido en muchos países, solo en Francia se detuvo al presunto responsable de colgar la traducción en internet. El presidente de Cedro recuerda que un arresto similar es "impensable" en España, donde solo hay delito si existe ánimo de lucro.

De hecho, Salamandra ha optado por no actuar contra las personas que tradujeron al castellano Harry Potter and the Deathly Hallows. La editorial es consciente de que los piratas --cuya identidad se desconoce-- no han tenido ánimo de lucro. Además, está convencida de que la aparición del libro en internet no afectará a las ventas.

Fuentes editoriales reconocen que, aunque en los programas de intercambio de archivos se pueden encontrar infinitos libros, el sector no está preocupado. "El formato libro está arraigado en los lectores", afirman esas mismas fuentes. Sin embargo, el problema sí existe en América Latina, donde es frecuente encontrar vendedores de libros fotocopiados en los semáforos. En esos países los libros son más caros porque el mercado es más pequeño. Muchas editoriales intentan abaratar costes encuadernando los libros con tapas blandas.

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