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AUTORES SOCIOS DE LA SGAE CRITICAN IRREGULARIDADES EN LA ENTIDAD

Denuncian graves irregularidades en el Montepío de Autores de la Fundación Autor de la SGAE.


Analizan la situación del 90% de los socios, las denuncias cursadas contra la SGAE por algunos de los socios, y los intentos de acallar a quienes mantienen posturas críticas hacia la entidad




Varios autores socios de la SGAE participaron ayer martes, en una rueda de prensa en la sede de Comfia-CCOO de Madrid, para dar a conocer algunas irregularidades existentes en la gestión de la entidad, como las denuncias por apropiaciones indebidas de los abonos de derechos de autor y las graves irregularidades en los fondos de pensiones de los autores en el Montepío de Autores creado por la Fundación de la Sociedad General de Autores y Editores, entre otros asuntos.

La convocatoria partió de los músicos Luis Cobo “Manglis”, José Antonio Prieto y Antoliano Toldos, ellos autores socios de la SGAE que tienen varias denuncias interpuestas contra la entidad, con el fin de denunciar la situación real en la que se hallan los socios, así como las deficiencias del funcionamiento interno y gestión de la SGAE.

Criticaron que el 90 % de los socios no tienen voz ni voto en la gestión de la entidad, que tan sólo perciben ingresos una tercera parte de los socios y que únicamente los ingresos del 4% de los socios superan el salario mínimo interprofesional.

Asimismo, denunciaron que la SGAE, frente a la que tienen interpuestas varias actuaciones judiciales, abre expedientes disciplinarios y sanciones económicas a los socios que mantienen posturas discrepantes con la dirección de la entidad, así como apropiaciones indebidas de cuantías económicas ligadas a los derechos de autor, de las que pusieron varios ejemplos documentados, y la desaparición de más de 60 millones de euros (10.000 millones pesetas) procedentes de los fondos de pensiones de autores del Montepío de Autores de la Fundación de la SGAE.

Explicaron que la SGAE dejó de pagar las cantidades, procedentes de la recaudación por el uso del repertorio, que correspondían al Montepío, y también, en 1999, intervino en los Estatutos para liquidar la obligación de pagar pensión a los socios. Esto dejó sin pensión a más de 800 autores entonces, y a muchos más después. Dichos socios llevaban años cotizando a ese fondo con el fin de poder percibir su futura pensión. También se narró cómo a los autores que, obligados por su situación económica, retiraban los fondos que tenían acumulados en el Montepío, se les penalizaba con el 50% de la cantidad que tenían, y que esto ocurrió al menos hasta fin de 2005. A pesar de que hubo desde 1999 varias denuncias sobre estos hechos, el asunto nunca terminó de aclararse.

Fue curiosa también la narración, por uno de estos socios, de cómo, en 1977, Eduardo Bautista “llegó al poder”. Explicó que en la Junta General de aquel año, Eduardo Bautista junto a otros dos miembros de SGAE irrumpieron acompañados de un notario al comienzo de la Asamblea, y sin estar previsto en ningún punto del orden del día, y por tanto, de manera irregular, presentaron una moción de censura, y la Junta se tuvo que suspender. Expulsaron a los consejeros que habían sido elegidos democráticamente y se convocaron nuevas elecciones. Fueron momentos escandalosos para la llamada entonces Sociedad General de Autores de España, que posteriormente, en 1988, sería refundada como Sociedad General de Autores y Editores, dando lugar a una peculiar asociación donde conviven intereses contrapuestos, los de los autores y los de los editores, siendo estos últimos quienes manejan el timón de la entidad.

Los tres autores se mostraron partidarios de que se practique una rigurosa auditoria externa a la entidad, que al parecer no se practica desde hace 10 años, ya que las auditorias que presenta anualmente la SGAE las realiza una empresa que la entidad contrata para este fin, y dichas auditorias no reflejan informaciones que serían necesarias, especialmente sobre el reparto de los derechos y detalles técnicos del muestreo en que se basan para realizar este reparto.

Casualmente ayer mismo tuvo lugar en Madrid la presentación de cuentas de la SGAE, balance sobre el que la dirección de la entidad se muestra completamente optimista, y sigue insistiendo en la claridad y transparencia de la gestión de la entidad, claridad y transparencia de la que dudaban mucho los tres autores que hablaron ayer en Madrid.

Nota emitida por Comfia-CCOO

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