¿Hasta cuándo, Ángeles Sinde?


Eso mismo preguntó Cicerón en el senado romano al conspirador Catilina, que pretendía hacerse con el cargo de cónsul a fuerza de sobornos: ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros? ¿Cuándo terminará esta desenfrenada audacia tuya?




Y como, antiguos o modernos, seguimos siendo parecidos, esas imprecaciones históricas resucitan incesantemente. Ahora que están vivas nuevamente, se las deberíamos recordar a los conspiradores de la ley Sinde. Una vez más se debería escuchar en el senado: ¡Hasta cuándo, Ángeles Sinde, abusaras de nuestra paciencia!

Y no sólo debería oírlo la ministra, también el partido que tratará de resucitar la descabellada ley el día 18 de enero, el PSOE. Igualmente, se debería recordar el grito de Cicerón a la embajada de EEUU, por instigar la ley. Y, cómo no, deberíamos espetársela al PP, que negocia para sacar réditos electorales con su aprobación. Y a los periódicos que silencian la traición a la voluntad del pueblo, y, en especial, a El País por publicar con cuentagotas los, supuestamente, más de cien cables filtrados por Wikileaks referentes a la ley Sinde. ¡Hasta cuándo abusaréis de nuestra paciencia!

¿Hasta cuándo hemos de aguantar vuestros desmanes? ¿Hasta cuándo vuestra arrogancia y vuestro desprecio a la democracia? ¿No ha quedado clara, acaso, la voluntad popular? ¿No han sido lo suficientemente reveladores los papeles de Wikileaks con respecto a las inaceptables injerencias de EEUU en la democracia española para implementar la ley? ¿Es que no se puso de manifiesto en las mismas filtraciones que el PP sólo se implicaría a cambio de beneficios políticos? ¿No fue rechazada la ley en el parlamento? ¿No es evidente que esta ley sería inefectiva y, a la larga, probablemente declarada ilegal? ¡Hasta cuándo abusaréis de nuestra paciencia!

Hace unos días se reunieron representantes de la industria del cine y algunos ciudadanos que vienen defendiendo activamente el intercambio de archivos. Parece que se entendieron en las cuestiones fundamentales. Es decir, los trabajadores del sector y los internautas que se benefician de su producción tenían más puntos en común que discrepancias. Mientras tanto, los actuales Catilinas siguen enfrascados en oscuras negociaciones, al margen de la gente, sin escuchar a los implicados y pensando solamente en beneficios económicos para los que ya los ostentan, o políticos para los que se intercambian el poder cada ocho o doce años. ¡Hasta cuándo!

En verdad no estoy descubriendo nada nuevo. Todo esto es ya bien conocido por la mayoría. Por eso, y a pesar del gran silencio de los medios de comunicación tradicionales, creo que la población se encuentra expectante. Decía Iniesta que justo antes de marcar el gol de la final escuchó “un gran silencio”. Así, tal vez, se encuentre ahora la gente, esperando a que llegue la víspera del día 18 para manifestarse y marcar el gol de la victoria en el tiempo de descuento. Pueda ser que, en vez de la celebración de un gol que en nada nos afecta, se oiga un atronador ¡Hasta cuándo! que comience a cambiar las cosas.

Reproducido de El Blog de Ioanes Ibarra

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