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ACTA

Haciendo tragar con el ACTA al Parlamento Europeo


Se acerca el día en que el Parlamento Europeo tendrá que dar su conformidad o rechazo al Tratado Comercial Anti-Falsificación (ACTA). A partir de ahí, los Estados Miembros deberán realizar los cambios legislativos que exigirá ACTA para que pueda aplicarse. EEUU sigue promoviendo una legislación para Europa que ni siquiera ellos podrán aplicar en su país y que, en consecuencia, ya han dicho que no van a ratificar. Si el impulsor de este tratado ve imposible su aplicación...¿por qué tiene tanto interés Europa en aprobarlo?




A medida que se aproxima el día D del ACTA el debate se calienta en Bruselas. Hoy la Eurodiputada francesa de Sarkozy, Marielle Gallo, comenzó a dirigir la carga de la brigada ligera de los lobbistas de la música y del entretenimiento. Los Eurodiputados ya están siendo intimidados para acelerar la aprobación parlamentaaria del ACTA dentro de 3 ó 4 meses sin siquiera buscar la opinión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

La sra. Gallo instó a los Eurodiputados a "ignorar las inverosímiles opiniones" de aquellos que cuestionan el "papel principal de los derechos de propiedad intelectual" en la innovación y la economía basadas en el conocimiento. La evaluación general del borrador de opinión de Gallo sobre el ACTA establece que ACTA es compatible con la legislación europea, que el ACTA incluye salvaguardas "contra el abuso y en favor de la proporcionalidad, que respeta la privacidad y que no supone obstáculo al comercio legítimo". También desestimó la crítica a la falta de transparencia alabando los grandes esfuerzos hechos por la Comisión Europea al informar al Parlamento y citando un informe del defensor europeo que confirmaba el derecho del Consejo a restringir cierto acceso público a los documentos durante la negociación internacional.

El Eurodiputado Pirata Christian Engström respondió a Gallo citando la opinión de los servicios legales que con una calculada ambigüedad dijeron "parece que el acuerdo per se no impone violaciones de los derechos fundamentales... pero eso depende de cómo se aplique en las legislaciones de los Estados Miembros de la U.E" Engström atacó abiertamente la falta de proporcionalidad en el ACTA que propone los daños y reparaciones a precio de mercado. Puso el ejemplo del disco duro de un adolescente que podría contener hasta medio millón de canciones descargadas y que teóricamente podría ser demandado por daños astronómicos. Preguntó "Qué haría la familia? Vender su casa?" También criticó la peligrosa vaguedad de "la cooperación del intermediario" de los servidores de Internet con el cumplimiento de los Derechos de Propiedad Intelectual. Mientras que en el ACTA no se habla directamente de la respuesta gradual o "los tres avisos" para la desconexión de Internet, insistió en que los documentos preparatorios se hicieran públicos para aclarar este asunto, Añadió que el ACTA raya "como mínimo en la frontera de los derechos fundamentales" y que una opinión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea(TJUE) era necesaria para aclarar la legalidad de la implementación del ACTA por parte de los Estados Miembros. Concluyó diciendo que con el ACTA "perderíamos nuestra supremacía moral al tratar cuestiones de derechos humanos con países como China"

El Eurodiputado liberal Thein también apoyó la llamada a una opinión de la Corte Europea. La Eurodiputada verde austriaca Eva Lichtenberger explicó que el ACTA tenía una base legal incierta y abierta que necesitaba la guía del TJUE en lo que concierne a su alcance y aplicación.

Un representante del servicio legal del Parlamento Europeo muy nervioso y extremadamente cauteloso subió al estrado para decir que mientras que el ACTA debe respetar el Tratado de la U.E. puede no estar en línea con las legislaciones existentes en los países miembros de la U.E. y que podría sugerir una enmienda definitiva de la legislación de la U.E. En otras palabras, los servicios legales del Parlamento están admitiendo discretamente que el ACTA es un ejercicio de "blanqueo legislativo" , de usar el instrumento de un acuerdo comercial internacional para sortear los procedimientos políticos normales de cara a forzar cambios legales, primero en los Estados Miembros de la U.E. y finalmente en la legislación europea en sí misma. Esta inusual estrategia política opaca implica introducir un cumplimiento penal draconiano de los Derechos de Propiedad Intelectual por la puerta de atrás sin las garantías democráticas de un procedimiento normal de abajo hacia arriba. Trata de intimidar a los legisladores de la U.E. hacia leyes nuevas que no han sido capaces de considerar abierta y profundamente.

Ahora habrá también opiniones sobre el ACTA de otros comités del Parlamento Europeo (Desarrollo, Libertades Civiles e Industria) mientras que el informe principal será preparado por el Comité de Comercio Internacional. En un breve plazo tras el voto en plenario del informe del ACTA habrá un voto de "consentimiento" sobre el ACTA ("sí", no" o "abstención" ) probablemente en el mes de abril o mayo.

Si los ciudadanos no quieren que sus representantes democráticos sean forzados a tragar con un peligroso tratado internacional deberían hacer que se oyeran sus voces antes de que sea demasiado tarde.

Traducción del artículo original de David Hammerstein en el blog del TransAtlantic Consumer Dialogue


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