OPINIÓN DE BORJA ADSUARA

¿Creas cultura o destruyes empleo?


Atresmedia acaba de lanzar la campaña 'Crea Cultura', que, según ellos mismos, quiere ser un “movimiento para defender y "dar valor a" / "reconocer el valor de" la Propiedad Intelectual, y concienciar sobre las consecuencias, que nos afectan a todos, que conlleva su vulneración. La acción se plantea desde un enfoque abierto y busca generar un espacio de encuentro y debate que permita encontrar soluciones desde el diálogo”.





Atresmedia “quiere aportar su capacidad de influencia para iniciar un diálogo constructivo y un movimiento de gran recorrido que ayude a concienciar sobre el valor de la Propiedad Intelectual y sobre la necesidad de encontrar modelos de negocios y de explotación buenos para la industria y para el nuevo consumidor digital”.

“Solo se podrá conseguir un movimiento del que todos se sientan parte a través de un debate abierto y plural” (…) Y “en el marco de esta iniciativa se organizarán una serie de debates sobre Propiedad Intelectual en el Espacio Bertelsmann, un lugar de encuentro para el pensamiento y la cultura”.

El spot

Dicha campaña o “movimiento” inicia su andadura con el spot “Nada es gratis”, que se puede ver, desde ayer, en televisión y, también, en el canal de YouTube de Atresmedia y en la web creacultura.atresmedia.com



El texto dice: “Cada vez que alguien baja contenidos culturales sin pagar o sin permiso de sus creadores colabora en la desaparición de muchos puestos de trabajo. Gente con nombre y apellidos y con vida como la tuya. No es la industria. Son personas concretas que pierden su empleo, directa o indirectamente. Todos somos responsables de esas pérdidas. Nada es gratis, siempre hay alguien que lo paga. Crea Cultura".

Cuestión de orden

El Departamento de Comunicación de Atresmedia tuvo a bien presentarnos esta campaña o movimiento a un grupo -amplio- de personas interesadas en el tema de la propiedad intelectual, para generar un debate sobre el mismo.

Para empezar, creo que es justo reconocer el mérito (y la valentía) de Atresmedia para dar un paso al frente y abrir un debate, delicado, en el que se juega mucho, “como gran grupo de comunicación y creador de contenidos en España”.

Otro tema es si hubiera venido bien abrir ese debate antes de lanzar la campaña y, sobre todo, antes de concebir, producir y difundir el primer spot. Y si éste está bien orientado o se vuelve a caer en algunos viejos argumentos y errores.

Cuestiones de fondo

Pero más allá de esta cuestión de orden, que, si hay voluntad (y creo que la hay), puede subsanarse a partir de ahora, en los distintos debates y sucesivos spots que se hagan, me quiero detener en cinco cuestiones, que ya tienen que ver con el fondo del tema y que serían, en mi opinión, sobre las que habría que seguir debatiendo:

1. mensaje negativo

Lo primero que choca es la contradicción que supone un mensaje en positivo del nombre del movimiento “Crea Cultura” con el mensaje en negativo de un vídeo que se titula “Nada es gratis” y cuyo argumento es “No destruyas empleo”.

Varios estuvimos de acuerdo en que, si se pusiera el spot de atrás hacia delante, el mensaje sería mucho más positivo y, sobre todo, coherente con el título de la campaña o movimiento.

En este sentido, ya se propuso en el Grupo de Contenidos Digitales de Red.es que se hicieran campañas en positivo, dando a conocer los proyectos no sólo de producción, sino de distribución de contenidos, que crean empleo (y riqueza).

2. el “bajar” se va a acabar

Seguir hablando de “descargas” y de “bajar” contenidos (de la red) suena ya un poco “viejuno”, cuando el modelo que se está imponiendo es el del acceso a los contenidos en la nube, y su disfrute sin necesidad de “bajarlos” o “descargarlos”.

Por otra parte, es un error poner el foco del problema en “bajar” contenidos, cuando, en todo caso, el verdadero problema no sería “bajarlos” sino “subirlos” (o ponerlos a disposición del público), sin tener los derechos para ello.

Como decía Alex de la Iglesia, la gente se baja los contenidos porque están allí. Si no lo estuvieran (si alguien no los hubiera subido a internet sin autorización), la gente no se los podría bajar.

3. ¿nada es gratis?

El spot critica: “bajar contenidos culturales sin pagar o sin permiso de sus creadores”. Y choca que lo diga un grupo audiovisual con canales de televisión en abierto, cuyos contenidos se pueden ver sin pagar.

¿Seguro que nada es gratis? Hay muchos contenidos gratis (para los usuarios), bien porque se han licenciado en “creative commons” o están en dominio público, bien porque se pagan o patrocinan por anunciantes.

Algunos han sugerido la posibilidad de sustituir la “o” por una “y” (“sin pagar y sin permiso de sus creadores”), pero lo mejor es suprimir la referencia a “sin pagar”, porque lo verdaderamente determinante es la autorización del autor.

4. todos en el mismo saco

Al hablar sólo de quien “baja” contenidos y no de quien los “sube” o pone a disposición del público en internet (sin autorización), se mete en el mismo saco a la piratería (con ánimo de lucro) y a los “intercambios” entre particulares, sin ánimo de lucro.

Y son dos conductas tan distintas, que una está contemplada en el Código Penal y la otra, no. La primera hay que perseguirla, la segunda hay que “regularizarla” de algún modo, con modelos de negocio (y gestión) y un marco legal adecuado.

Es verdad que la llamada “copia colectiva” no está autorizada por los titulares y, hoy por hoy, no es legal. Pero, por eso mismo, hay que regularla y no se puede confundir con la copia pirata ni con la copia privada.

5. culpabilización del usuario

Por eso, lo peor de todo es la culpabilización que se hace de los usuarios que se bajan o descargan contenidos culturales de la red, como si ellos fueran los únicos culpables de las pérdidas de empleos (y beneficios) del sector.

Aparte de injusto, lo preocupante es que sigamos así, después de tanto tiempo, cuando el problema y la solución es dar con modelos de negocio (y de gestión) que aprovechen la gran demanda de contenidos que hay.

Si somos capaces de poner el cascabel al gato y generalizar modelos de negocio y gestión (va habiendo algunos, como iTunes, YouTube, Spotify, Netflix), la gente seguirá “bajando” contenidos y no se destruirá, sino que se creará empleo.

Conclusión:

El verdadero problema no es “bajar” contenidos culturales, ni las “descargas”, ni las “copias”, ni los intercambios de archivos, porque la tecnología lo permite y la gente lo va a seguir haciendo, pues la tecnología no se puede “desinventar”. El problema es la ausencia de modelos de negocio (y de gestión) generalizados. Y, en cuanto estos se vayan extendiendo, pasaremos de prohibir y de perseguir las copias a gritar a los usuarios: ¡COPIAD, COPIAD, MALDITOS!

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Publicado por Borja Adsuara Varela en el blog "menos tecnología y más pedagogía"

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