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Desesperados por el ADSL


CARLOS Rojo lleva cerca de treinta años dedicándose al mundo del piragüismo, y ha conseguido que la Caja de Ahorros de Ávila haya definido a su empresa como «la que mayor número de operaciones de comercio exterior realiza en la provincia», explica. No en vano, su negocio realiza importaciones de Canadá, Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea, y es la única que exporta material a Portugal y distribuye, con catorce empresas distintas, montantes de piragüismo por todo el territorio nacional, lo que le permite cerrar el ejercicio anual con beneficios.





Texto de/Sonia Andrino.- Trampalones S. A. está ubicada en el término municipal de la localidad abulense de El Barraco a treinta kilómetros de la capital, junto al embalse de El Burguillo, dado que su actividad requiere la cercanía de agua. Su trabajo, además de la importación y exportación de material, se centra también en la formación y cursos de piragüismo. En este sentido aseguran que son «la única empresa de España que hace descensos de agua brava», además de impartir cursos a parapléjicos y tetrapléjicos.

Para llevar a cabo todas estas operaciones «necesitamos Internet», reconocen, y cuentan con una línea de telefonía que «es muy lenta, sufre muchos cortes en cada conexión -hasta veinte- y no permite un trabajo rápido y eficaz, además de los costes que supone volver a reiniciar la conexión».

Competitividad

Por este motivo llevan tres años solicitando, «en varias ocasiones», que «Telefónica instale cualquier línea de alta velocidad para poder trabajar y ser competitivos», incluso por escrito, a través de un burofax. También remitieron una carta a la Secretaría de Estado para las Telecomunicaciones explicándoles su problema, de la que obtuvieron como respuesta «una carta modelo» en la que «sólo notificaban» que el plazo para «la resolución del procedimiento iniciado es de seis meses. Transcurrido ese plazo se podrá entender desestimada su petición».

Telefónica también les respondió hace apenas dos semanas «diciendo que no tiene obligación de instalar la línea», después de que los comerciales de esa empresa les hayan ofrecido en varias ocasiones la instalación de las líneas de alta velocidad.

Trampalón ha solicitado a las administraciones local y provincial que intercedan ante Telefónica, dado que su empresa es una de las de Turismo rural que se ofrecen en Ávila, pero «lo único que nos dan son buenas palabras», por eso no confían en «las intenciones de los políticos de hacer llegar las nuevas tecnologías a los núcleos rurales» porque, según Carlos, «estar en el ámbito rural significa no tener derecho a líneas de alta velocidad». Para esta empresa, «la línea ADSL o RDSI, no es un capricho, es una necesidad» que ven factible «porque a cincuenta metros de sus dependencias pasa la fibra óptica».

Telefónica ha asegurado que la ubicación de la empresa solicitante no está dentro del mapa de cobertura elaborado por la Comisión de Mercado de Telecomunicaciones y por este motivo no se puede extender la línea de alta velocidad. Por otro lado, a los representantes de Trampalón les han comunicado que «la centralita de El Barraco no está preparada», a pesar de que «hace cuatro años nos obligaron a cambiar el número de teléfono con la excusa de que nos iban a dar más servicios». Además, les aseguran que «es un problema generalizado en toda Castilla y León». Esta situación les ha obligado a poner su negocio en venta después de casi veinte años en Ávila.

Reproducido de El Norte de Castilla


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