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Diez años no son nada


Me contaba una amiga la reacción de sorpresa de su hija cuando instalarón un teléfono con cable , de los de antes, en el salón de su casa, a la pequeña le pareció una idea excelente que el auricular tuviera cable, porque con ese peculiar sistema no se le volveria a perder el teléfono ¿?.





Es la prehistoria de la comunicación digital, 600 millones de personas que día a día abrimos una brecha más amplia con el resto de la humanidad, y sin saber como ni por qué, estamos cambiando con toda naturalidad el soporte análogico por el digital, incorporando nuevos conceptos de comunicación impensables hace dos años.

Tan solo el papel se mantiene firme y solido ante el cambio, mientras a su alrededor desaparecen con la misma facilidad con la que aparecieron soportes fulminados por la innovación tecnólogica, los discos de vinilo, las cintas de cassetes y video, los sintonizadores manuales de radio, y objetos tan caracteristicos como la manivelas para subir y bajar los cristales de los coches.

La humanidad tiene una enorme capacidad para adaptarse a los cambios, aún cuando los procesos de formación son cada vez más rápidos, han pasado 100 años desde que un "avezado" periodista vaticinará que el telefono sería un fracaso pues no era lógico que cualquier mujer puediera hablar con el primer desconocido que la llamará por ese diabolico instrumento. Todavía no han nacido los antropologos que estudien nuestra realidad y es previsible que en los próximos años nos encontremos con nuestros domicilios domotizados, nuestros vehículos intercomunicados y con la imposibilidad de abrir el frigorifico si ese día hemos rebasado en 50 gramos nuestra dieta asignada.

Mientras tanto, una buena parte de la humanidad carece de lo más básico para sobrevivir, y salva el día a día con un puñado de arroz o de maíz, con una previsión de vida en torno a los 38 años y completamente ajena al proceso de digitilización al que asiste estupefacta la otra parte de la humanidad, en una loca carrera por hacer que soportes cada vez más pequeños den mayores prestaciones.

Quizás este sea el reto con el que la humanidad se enfrenta en estos momentos, salvar esta inmensa brecha que se esta abriendo entre sus componentes, mientras que a una parte un "cacharro digital" se queda obsoleto en menos de 10 años, a otros ni siquiera pueden pensar en tener en propiedad un telefono análogico.

Es como si en 2.000 años no hubieramos aprendido nada.

Artículo de Víctor Domingo en La Clave.com.


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