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Josep Piqué tiene repuesto en el Ministerio (y no es Ana Mato)


Que Piqué tiene que abandonar el Ministerio de Ciencia y Tecnología es algo que toda la Internet española razona, desea y anhela. Hasta su comisión de expertos ha cuestionado su liderazgo. Pero la pregunta del millón es: ¿A quién tiene Aznar que dé la talla?





Una encuesta que la Asociación de Internautas ha puesto en su página web arroja algo de luz sobre esta pregunta. Se cuestionaba: ¿Qué político está defendiendo mejor los intereses de los internautas? Y la respuesta ha sido inequívoca: cerca del 36% de los internautas ha apoyado a Esteban González Pons, imponiéndose a un lógico 24% que cree que ningún político defiende nuestros intereses y un nada sorprendente 14% que apuesta por el presidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por su apuesta por la implantación del Soft abierto en su comunidad autónoma. Le sigue, con el 10%, el combativo y entrañable José Antonio Labordeta, diputado de la Chunta Aragonesista. Resulta muy significativo que entre Ana Mato y Josep Piqué tan solo raspen entre ambos el 4% de los votos emitidos.

Hablar de la historia de la internet española es relativamente sencillo, pues apenas llevamos escrito el primer capítulo. Pero, aún así, basta que ustedes pregunten en Google por “González Pons”. Entonces, comprenderán el motivo de estos resultados.

Esteban González Pons consiguió un hecho insólito en la democracia española, sólo superado por la transcendencia de los Pactos de la Moncloa. Y fue facilitar que todos los grupos parlamentarios en bloque trabajaran de forma consensuada y participativa con un fin común: que los políticos conocieran Internet.

La Comisión Internet del Senado liderada por González Pons, junto al socialista Pep Modol, y los nacionalistas Albistur (PNV) y Valera i Serra (CIU), fue un ejemplo práctico de cuál es el papel de los políticos en cuestiones de red. La Comisión de Internet del Senado cogió el pulso a la Red y toda la Internet española se sintió representada en aquella Comisión que dio acogida, apoyo y comprensión a la tarifa plana, al comercio electrónico, al software libre, a los “ciberderechos”, a la red telefónica básica y a la banda ancha, a la implantación de la red en las enseñanzas universitarias y secundarias, al teletrabajo, la autorregulación... Aquellos senadores hicieron que el Senado fuera algo más que una Cámara por donde pasan las leyes que luego se aprueban en el Parlamento.

Desgraciadamente aquella Comisión ha perdido el nombre, el espíritu y el pulso a la Red. Ha pasado de ser una Comisión admirable a una que “ni pincha ni corta”, responsabilidad compartida por los grupos parlamentarios mayoritarios: el Partido Popular sin estrategia definida ha perdido la iniciativa, más preocupado en atender las erráticas e interesadas indicaciones ministeriales y dando “bola” a la oposición. Y el Partido Socialista, incapaz de asimilar con amplitud de miras cada derrota política, se ha instalado en el “todo o nada” perdiendo cualquier oportunidad de conectar con el interés general de la Red.

González Pons ha seguido en contacto con Internet fuera de esa Comisión, algo lógico en un internauta. Se hizo cargo de la página web de Aznar como candidato a la presidencia de Gobierno, en la elecciones del 2000. Precisamente en un momento muy delicado y hostil desde la red hacia el PP, se embarcó en la pelea de la “ñ” en Internet y ahora propone para la Comunidad valenciana un programa de máximos que incluye la progresiva adopción de Linux, con el objetivo no sólo de ahorrar costes, sino de favorecer la creación de software local. Esta iniciativa se da sin que el partido, a escala española, tenga una política en este terreno. Aquí esta la alternativa a Piqué.

En este crítico momento para el PP es necesario un cambio de timón y asegurar el liderazgo político. Piqué ha sido incapaz, Ana Mato no sabe de estas cosas, Rodríguez Ibarra es del PSOE por lo que no cuenta para el Gobierno. Queda González Pons ,que sabe, que conoce el sector y que es lo suficientemente inteligente como para intentarlo, aún sabiendo que nadie le va a tender un cheque en blanco, tras los reiterados fracasos de sus compañeros de partido. Ahora le toca asumir la responsibilidad al presidente del Gobierno.

Tribuna Libre de Víctor Domingo en El Confidencial Digital

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