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opinión roberto magro

Mi matrimonio con los Datos Abiertos


Te voy a contar una historia… en el verano del 2012 acudí al Encuentro Aporta para acercarme tímidamente a los Datos Abiertos, a lo que por aquel entonces se conocía también como Reutilización de los Datos del Sector Público (RISP) y que despertaba en mí, la curiosidad por conocer, saber y averiguar qué iniciativas de Open Data existían en España.





Amor por los datos abiertos a primera vista

Yo venía del mundo de la transparencia, creía y lo sigo creyendo ahora, que para crecer en materia de transparencia, debíamos comenzar a trabajar con la información en estado puro, los datos abiertos y avanzar en la rendición de cuentas y dar la posibilidad a la ciudadanía de conocer, de primera mano, la materia prima de las administraciones públicas. Conocí a un Alberto Ortiz de Zárate que desde el atril de la jornada lanzaba una idea que me enamoró, “las administraciones públicas deben definir un conjunto de datos común para que la reutilización de la información sea una realidad en nuestro país”.

Al día siguiente, como un flechazo, hablé con mis superiores y nos pusimos manos a la obra para pensar cómo podíamos arrancar una iniciativa de este tipo y con quién, sin apenas conocimiento, solos no podíamos ni debíamos hacerlo. Durante todo el verano siguió latente mi gusto por el Open Data y, casualidades del mundo laboral, se acercó a nosotros una multinacional y nos propuso realizar un portal como piloto para aprender ambas partes a coste cero. Sin duda, era una colaboración pública-privada en toda regla, de esas de la que hablamos en Gobierno Abierto.

Un año más tarde, en noviembre de 2013, el Ayuntamiento de Alcobendas ponía en marcha Datos Abiertos, 14 datasets con información sobre presupuesto, población del municipio, cursos, agenda de la ciudad o contaminación ambiental. Por aquel entonces, fuimos capaces de abrir algunos conjuntos con un grado de apertura de tres estrellas en la escala de Tim Berners-Lee y reutilizar información de la web municipal y colocarla en formatos no propietarios como CSV. Por fin, comenzábamos a olvidarnos del terrible PDF, lugar donde los datos deciden ir a morir.

De aquella experiencia no muy lejana, recuerdo un gran esfuerzo del equipo del ayuntamiento por entender qué eran los datos abiertos y cómo podían ser útiles, aunque siempre por desgracia, poniéndonos el gorro de la ciudadanía, cegados de amor por un visión parcial de cómo servir a los mismos los datos. No mirábamos de reojo a las empresas y los “frikis” informáticos que podrían trabajar con la información para crear nuevas utilidades, servicios, aplicaciones… El trabajo del piloto nos dio tablas en esto de los datos, los formatos, en cómo obtenerlos y publicarlos. Aprendimos mucho leyendo y conociendo las primeras iniciativas destacadas que había en Zaragoza y País Vasco.

Después del noviazgo del piloto, nos casamos con una gran empresa que nos sigue ayudando y, a bajo coste, a montar y mantener el proyecto de Datos Abiertos de Alcobendas con visión de futuro, con estrategia  y con un horizonte que todavía al día de hoy vemos cada vez más cerca: ser capaces de publicar datos en formato abierto, normalizados, federados en portal estatal y en el portal europeo, que se reutilizan dentro y fuera de nuestra organización y con una frecuente actualización. Nuestros fines, muy presentes en el día a día son: el primero el de intentar aportar valor social para que nuestros datos intenten dar respuesta a los problemas sociales y en segundo lugar, aportar valor económico, ayudando a terceros a que con los datos se creen puestos de trabajo y nuevas empresas que puedan mantenerse y crecer con el negocio de la información abierta.

Tras varios años trabajando en estos temas, levanté la cabeza y miré a mi alrededor, las iniciativas se habían multiplicado a lo largo y ancho de la península y era hora, bajo mi punto de vista, de aportar algo más a este mundo. Recordé aquella frase de Alberto años atrás y propuse a la Red de Entidades Locales por la Transparencia y la Participación Ciudadana de la FEMP, crear el Grupo de Datos Abiertos de la FEMP.

La Guía de Datos Abiertos de la FEMP

Se cumple el primer año del la Guía que vio la luz en el mes de junio de 2017. En ocho meses fuimos capaces, un pequeño grupo multidisciplinar, de no más de una veintena de personas que veníamos de las administraciones públicas, la universidad, las empresas, el sector infomediario, freelands, ciudadanía de a pie, etc., de publicar un texto de ayuda que respondiera a la necesidad de tener un libro práctico y de cabecera para saber qué son los datos abiertos, cómo abordar un proyecto de este calado en un pequeño o gran ayuntamiento, con qué recursos, con qué estrategia…, y una propuesta de 20 conjuntos de datos por donde comenzar a publicar información reutilizable.

Fue la primera publicación de un conjunto de guías que la FEMP ha puesto en circulación para ayudarnos a los municipios a despegar y crecer en temas como la transparencia, la seguridad de la información en las entidades locales, los datos abiertos y la participación ciudadana.

La Guía de Datos Abiertos aporta valor respecto al camino que pueden tomar las administraciones y los datos a publicar. La iniciativa es pionera fuera de nuestras fronteras donde cada ciudad, región o país publica en función de sus recursos y sin una visión holística de los conjuntos de datos y su posible reutilización por el sector infomediario.

Si el año pasado proponíamos en la guía 20 conjuntos de datos, este año nos hemos liado la manta a la cabeza y ya tenemos otros 20 que recomendaremos próximamente.

El camino no es fácil, así nos lo dice un estudio de Red.es de finales del año pasado donde analizando 80 portales de ayuntamientos españoles federados en datos.gob.es solo 15 tenían publicados 10 conjuntos de datos de los 20 que se proponían.

Pero somos ambiciosos y queremos hacer y proponer más conjuntos de datos, queremos llegar a los 40 datasets. En esto sí nos vamos a poner de acuerdo y esperamos que marquemos la hoja de ruta de muchas administraciones públicas para ayudarles a publicar información en formatos abiertos y que puede ser muy útil para todos.

Han pasado los meses y he tenido la suerte de ver cómo la guía ha sido acogida en algunos ayuntamientos que se han lanzado a publicar datos. La oportunidad de presentarla en múltiples jornadas creo que demuestra el interés que generan los datos abiertos por saber qué son y por qué debemos publicar la información que obra en poder de las administraciones. Hay que desempolvarla y mostrarla en nuestros escaparates, a los ojos de todos, para avanzar, por ejemplo, en transparencia y rendición de cuentas.

Pero no debemos descansar y es hora de contarlo fuera de nuestras fronteras, hacer eso que se llama y que algunos olvidan, marketing público. Una idea de aquí se la presentamos a los de allí para que la conozcan y sepan que juntos se hace más, mejor y en la que salimos ganando la sociedad. Desde las administraciones públicas tenemos que contar lo que hacemos y eso es muy importante para dar visibilidad al trabajo de las personas, poner en valor sus ideas y conocer otras experiencias que, quizá, enriquezcan la nuestra.

Los formatos abiertos y la reutilización de la información en la Contratación Pública

No quiero dejar pasar la oportunidad, en este año que está de moda la contratación después de la entrada en vigor de la nueva ley, para poner el foco en cómo publicamos los contratos en nuestras administraciones. La Plataforma de Contratación del Sector Público, es el lugar donde todos debemos publicar nuestras licitaciones y debemos hacer el esfuerzo de que la información, los pliegos y el procedimiento completo esté en formato abierto, no solo como un ejercicio de responsabilidad para ser transparentes sino como un ejercicio para facilitar la relación entre las grandes empresas, las pymes y todas las administraciones públicas.

Nuestro objetivo debe ser Europa y trabajar porque exista una plataforma de contratación común donde se registren todos los actores y donde, por qué no, se facilite la interacción entre quien publica un pliego y un potencial adjudicatario de una forma fácil y segura. Además esta plataforma debería servir a la ciudadanía para controlar y auditar el proceso, la adjudicación y el cumplimiento de los contratos.

Existen iniciativas como TheyBuyForYou que buscan esto precisamente y que muy pronto espero que nos sorprendan.

Si a lo comentado hasta ahora le añadimos el otro tema de moda dentro de las administraciones públicas este año, la entrada en vigor del RGPD, ya tenemos un estado del arte en materia de reutilización pública que solo hace falta desarrollar. Ahora solo queda ponernos manos a la obra para lanzar nuestro proyecto, colaborar en las iniciativas locales, nacionales o europeas y continuar, por qué no, una relación matrimonial con los Datos Abiertos que espero sea por mucho tiempo.

Artículo de Roberto Magro publicado en Analítica Web Pública: blog


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