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   Noticias - 04/Diciembre/00

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La pasividad del ministerio y el inmovilismo de telefónica frenan la competencia en telefonía local

BALTASAR MONTAÑO

Anna Birulés tenía todo a su favor cuando, tras las últimas elecciones generales, José María Aznar decidió ponerla al frente de un Ministerio de nuevo cuño que iba a contar con los mejores mimos del presidente. La ministra de Ciencia y Tecnología llegaba al puesto con un currículum impecable: 43 años, número uno de su promoción en Económicas, master en Berkeley, puesto de responsabilidad en la Generalitat de la mano de Piqué, alto cargo en el Banco Sabadell, máxima ejecutiva y alma mater de Retevisión y perfil profesional agresivo, dinámico y marcado por un temperamento y fortaleza a prueba de bombas.

Con este cocktail profesional, se perfiló como la persona idónea para poner la guinda a la liberalización del sector de las telecomunicaciones, implantar la competencia en telefonía local y afianzar la endiosada sociedad de la información. Pero, nada más llegar al Ministerio y cuando éste todavía estaba calentando motores, esta gerundense que fue capaz de poner nervioso al mismísimo Villalonga de Telefónica, con el que compitió ferozmente desde Retevisión, tuvo que doblar su ya de por sí abultada ración diaria de cafés para hacer frente a una lluvia de problemas que le han pesado como una losa hasta el día de hoy.

La patata caliente de las licencias UMTS, heredada de su antecesor Arias Salgado, le estalló en sus propias manos al poco de su nombramiento, cuando el Reino Unido ingresó más de seis billones de pesetas por unas licencias que en España se habían adjudicado por 87.000 millones de pesetas sólo un mes antes. El craso error de Arias Salgado ha marcado la gestión de Anna Birulés, que para subsanarlo ha alterado las condiciones del mercado móvil con la implantación, por decreto, de un canon a las operadoras y la futura concesión de dos nuevas licencias de GSM, una tecnología que está abocada a desaparecer.

Cuando las aguas parecían volver a su cauce, un nuevo conflicto le sobrevino por el otro flanco de vital importancia de su Ministerio: la política de investigación. Científicos e investigadores de toda España se quejaron de la dejación en los pagos y ayudas a la investigación comprometidos por el Gobierno. Ciencia y Tecnología ha reconocido la demora y se ha comprometido a actualizar los pagos pendientes.

Pero, de nuevo, la ministra ha vuelto a encontrarse con reveses inesperados en asuntos que atañen a su Departamento, justo cuando se cumplen dos años de la apertura a la competencia del mercado de las telecomunicaciones. Y, de nuevo, el deseo de anticipación frente a los vecinos europeos puede costarle caro a su Ministerio. La Unión Europea ha fijado como fecha para la apertura del mercado de telefonía local el 1 de enero del 2001, pero el Gobierno español ha querido adelantarse y, en junio pasado, la ministra anunció que ésta llegaría el 15 de noviembre.

“El Gobierno buscó el titular con el anuncio, pero luego dejó la apertura del mercado a la libre voluntad de los operadores, y éstos no han cumplido. Como siempre, los que han salido perdiendo son los consumidores”, señala José María Múgica, director de la OCU.

Las claves de la polémica El único y último fleco para la liberalización total de las telecomunicaciones que queda pendiente es la telefonía local o metropolitana, en la que Telefónica sigue manteniendo de facto el monopolio. Primero, porque el desarrollo de las redes alternativas va más lento de lo esperado, ante la pasividad del Ministerio que concedió las licencias a los operadores de cable (antiguo Fomento) y el órgano regulador del sector, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Ante la casi inexistencia de redes alternativas, ya sean de los operadores de cable o de compañías como Retevisión, Uni2, Aló, Jazztel y BT, entre otros, el decreto del pasado 23 de junio determinaba que, a partir del 15 de noviembre, la red de Telefónica debería estar disponible para que los operadores en competencia pudieran ofrecer llamadas metropolitanas a través del servicio indirecto. Éste es el mismo sistema que se ha venido desarrollando con las llamadas de larga distancia (internacionales e interprovinciales) desde que el 23 de enero de 1998, Retevisión rompiera el monopolio.

Pero ha llegado la fecha y el servicio indirecto (mediante prefijo) de telefonía local es una entelequia. Fuentes oficiales de Telefónica y de Ciencia y Tecnología han confirmado que desde el punto de vista técnico, los operadores alternativos ya pueden ofrecer este servicio. De hecho, sólo uno de ellos, Grapes (antiguo Comunitel), lo ofrece de forma reducida. Pero la realidad es otra. El principal afectado es Retevisión, el operador con mejor posicionamiento de mercado para competir con Telefónica. “A los pocos días del anuncio del decreto, mandamos una carta a Telefónica con la petición de aumento de capacidad de interconexión necesaria para prestar este servicio a nuestros clientes, algo que para nosotros es vital pues las llamadas locales, que aún no podemos ofrecer, representan el 70% del tráfico total. La prestación de este servicio es la única pata que nos falta para ofrecer a nuestros clientes un servicio completo y ser una alternativa a Telefónica en todos los ámbitos. Sin embargo, pasaron los 75 días que fija el reglamento para que se nos dieran los circuitos de interconexión y Telefónica no ha cumplido. A los 112 días, el operador dominante comunicó a la CMT que lo que pedía Retevisión era mucho y que no estaba en disposición de proveerlo”, señalan fuentes oficiales de Retevisión.

Por ello, el segundo operador ha denunciado a Telefónica ante la CMT y ha pedido medidas cautelares para que el operador dominante retire los bonos de llamadas metropolitanas que ha lanzado al mercado el 1 de noviembre, “porque esto nos cierra la entrada al mercado por la vía de la interconexión”

Pero la polémica no acaba aquí. El servicio indirecto es el paso previo a la apertura del bucle local, o lo que es lo mismo, que los operadores alternativos puedan ir a las centralitas de Telefónica y empezar a gestionar en exclusiva a los que ya son sus clientes de acceso indirecto. Pero si el primer plazo no se ha cumplido, más difícil parece que se cumpla el segundo, que además viene impuesto por la UE. Javier Cremades, abogado especializado en telecomunicaciones, señala que “la apertura del bucle de abonado es imprescindible para una competencia verdadera. Es normal que a Telefónica le interese posponerlo todo lo posible, para no perder clientes, pero si hubiera querido, técnicamente ya sería posible”. Sin embargo, en la principal compañía del país se escudan en que “hasta que el Gobierno no fije las condiciones en que se va a producir la apertura del bucle, nosotros no podemos hacer nada. Y una vez que sepamos las centrales que hay que adaptar y lo que nos pagarán los operadores, aún se requiere un tiempo para que los ingenieros adapten las centralitas a las exigencias de la normativa y al número de operadores entrantes”.

Todos se lavan las manos Telefónica echa balones fuera y culpa al Ministerio de los retrasos, mientras este último afirma que “el marco normativo necesario para la apertura del bucle local estará aprobado antes de que acabe el año”. Esto significa, según los expertos, que la apertura real no se producirá hasta dentro de varios meses, en los que los operadores tendrán que negociar los precios que han de pagar a Telefónica por el alquiler de la red y los ingenieros y técnicos tendrán que habilitar las centrales. Javier Cremades destaca que “la Comisión Delegada de Asuntos Económicos tendrá que fijar el precio del bucle local para que éste sea lo suficientemente intermedio para que facilite la competencia sin desincentivar la inversión en redes alternativas. Unas 2.000 pesetas podría ser un buen precio ”.

Investigación abierta Telefónica ha pedido 2.650 pesetas mensuales. Mientras tanto, el órgano regulador ha abierto una investigación por si Telefónica está obstruyendo la competencia. Pero poco se espera de ella. “No podemos enmendar la plana al Gobierno, la CMT sólo se pronuncia sobre sus resoluciones. Para otros aspectos, Retevisión tendrá que ir a los tribunales ordinarios”, destaca un portavoz. La llegada de la portabilidad móvil (cambio de operador manteniendo el número) ha demostrado la lentitud de reacción de la CMT, a la que Telefónica Móviles y Airtel sólo han hecho caso después de mes y medio de demora. Si no hay competencia en llamadas metropolitanas, tampoco la hay en Internet. Compañías como Retevisión y Uni2 se han lanzado a ofrecer la tarifa plana a sus clientes (conocida por tarifa ondulada porque no es de 24 horas, sino de 18:00 a 8:00 horas). Pero “la verdadera competencia llegará con la apertura del bucle local, cuando se producirá una guerra de precios y se romperán las barreras de los horarios”, reseña Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas. En definitiva, todas las miradas está puestas en Ciencia y Tecnología, pues una vez que apruebe las condiciones para abrir el bucle local habrá comenzado el principio del fin del último monopolio de Telefónica.

Las lagunas de la competencia en telecomunicaciones

APERTURA DEL MERCADO LOCAL Prevista para el 15 de noviembre, pero no se ha producido. Telefónica, que tiene el monopolio, cree que no se podrán cumplir los plazos de la UE (1-1-2001) y hasta ahora ningún operador ofrece el servicio indirecto. Ciencia y Tecnología no ha fijado aún las condiciones básicas de precios de interconexión para la apertura del bucle local. Retevisión ha denunciado a Telefónica ante la CMT por impedir la competencia, pero además no hay redes alternativas, con lo que la competencia depende ahora mismo de que el operador dominante abra su red.

CONSERVACIÓN DEL NÚMERO FIJO Si no hay competencia en este mercado (la penetración de los cableoperadores es mínima), ni se plantea que los usuarios puedan cambiar de operador de telefonía local manteniendo el número. Habrá que esperar.

TARIFA PLANA DE INTERNET Ante las fuertes críticas, Ciencia y Tecnología fijó, el pasado 1 de noviembre, un precio de interconexión máximo de 2.750 pesetas, frente a las 2.200 que proponía la CMT. Las operadoras están ofreciendo una tarifa plana descafeinada (no son 24 horas). La apertura del bucle traería la guerra de precios y la ruptura de las barreras horarias.

BONOS PARA LLAMADAS LOCALES Sólo los ofrece Telefónica porque los otros operadores aún no tienen acceso a la red local. Retevisión ha pedido a la CMT que suspenda cautelarmente estos bonos del operador dominante, para que no cierre su entrada en el mercado.

NUEVAS LICENCIAS CELULARES Telefónica Móviles, Airtel, Amena y Xfera preparan una batalla legal contra el MInisterio de Ciencia y Tecnología por alterar la situación del mercado móvil en España, tras el fracaso recaudatorio de las licencias UMTS. Consideran que la introducción de un canon por el uso del espacio radioeléctrico (120.000 millones al año para todo el sector) y la llegada de nuevos operadores (el Gobierno concederá dos nuevas licencias de GSM-1800 y dará entrada a operadores virtuales) alterará sustancialmente sus planes de negocio.

CAMBIO DE OPERADOR MÓVIL MANTENIENDO EL NÚMERO Los operadores monopolísticos, Telefónica Móviles y Airtel, han hecho caso omiso al Ministerio y a la CMT. No cumplieron el primer plazo (6 de octubre) y sí el ultimátum, del 25 de noviembre. Desde este día, los usuarios que quieran cambiar de operador pueden solicitarlo, pero tardarán seis días en tener el cambio.

ACCESO INDIRECTO PARA LLAMADA MÓVIL INTERNACIONAL El plazo, previsto para el 1 de diciembre de 2000, no se va a cumplir. Los usuarios deberían de haber disfrutado de la posibilidad de hacer llamadas internacionales desde su teléfono móvil a través de cualquier operador, independientemente de la compañía con la que tienen contrato.

REPRODUCIDO DE EL MUNDO