Stop censura



  Es Hora de actuar por David Casacuberta - Prsidente de FrEE

Parece que el momento tan temido ha llegado. Tras algunos atascos, maniobras poco ágiles, declaraciones contradictorias, y algún débil rayo de esperanza, los países miembro del acuerdo de Wassenaar están a
punto de darle el golpe de gracia a Internet. En una muestra de humor particularmente macabro han decidido adoptar su maquiavélico acuerdo mientras celebramos el 50 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Hay rumores para todos los gustos, pero la mayoría de ellos, y los que surgen de los mejor informados, son unánimes. Tener PGP o programas similares dejará de ser una opción personal para convertirse en un delito. Así de simple. La lucha no está todavía perdida: Wassenaar no es más que un tratado, un acuerdo que luego los diversos estados soberanos habrán de ratificar en sus respectivos códigos legales. Pero en esa lucha tenemos un obstáculo grave: la falta de información. Ciertamente, es difícil entender los principios matemáticos bajo el PGP. Es complicado retirar de la mente del usuario medio la relación entre criptografía y las películas de espías. Pero hay hechos muy claros: Sin criptografía no hay privacidad en la Red. Sin privacidad, la Red no vale nada. Y eso es todo.

Mi texto de esta semana es una llamada al activismo. Ha llegado la hora de dejarse de boletines informativos que todos leemos y asentimos y pasar a la acción. La cuestión es muy simple. Necesitamos llegar a la opinión pública. Que descubran que Wassenaar va con todos nosotros, que no es una cosa para cuatro pirados de la informática y las novelas de James Bond. Todos y todas tenemos que arrimar el hombro e informar, concienciar al usuario y usuaria de Internet que no conoce en detalle estas cuestiones. Necesitamos también introducirnos en las estructuras de poder a las que tengamos acceso (partidos políticos, asociaciones culturales, grupos de noticias, medios de comunicación) y transmitir
el mensaje al mayor número de gente posible: "Sí a la privacidad. No a Wassenaar."

* Si estás metido en un partido político, acércate a tus líderes locales y cuéntales un poco la historia. Descubrirás seguramente que no tenían ni idea del tema y quizás puedas conseguir alguna declaración. Aunque sólo sea para ejercer de oposición, es fácil que critiquen la política del gobierno Aznar sobre el tema.

* Si eres periodista, intenta que un día, en lugar de informar sobre el éxito del viagra en la Red, tus miopes jefes acepten publicar un texto divulgativo sobre la importancia de la criptografía para nuestra privacidad, y el peligro más que latente de Wassenaar. Un director de periódico debería ser una persona muy sensible a los temas de la libertad de expresión e información.

* Si eres proveedor de Internet, gestionas algún grupo de noticias, tienes una lista de distribución, etc. confecciona un día un sencillo especial hablando de Wassenaar, la criptografía y la privacidad. Si se enfadan por recibir información que no viene a cuento, que se enfaden.

* Si estás implicado en alguna asociación cultural que ofrezca debates públicos, conferencias, etc. intenta colocar en la programación una actividad relacionada con privacidad y criptografía. Si no tienes conferenciantes, ponte en contacto con nosotros y alguien se desplazará encantado.

* Si usas el correo electrónico con cierta regularidad, consigue la última versión de PGP. Acóstumbrate a enviar mensajes cifrados, aunque "tú no tengas nada que ocultar". Distribuye tu clave pública a todo el
mundo. Si alguien te envía algo mínimamente sensible pégale la bronca si no lo envía cifrado.

* Seas quien seas, informa. Explícale a la gente lo importante que es la privacidad y, por tanto, la criptografía, en Internet. Acostumbrado a debatir sobre estas cosas, te puedo indicar algunas observaciones recurrentes y de fácil respuesta:

1) Entender como funciona el PGP es dificilísmo.

Efectivamente, a nivel de diseño, confección, etc. Pero también es muy difícil escribir un programa procesador de textos. Lo impotrante, es que no necesitas saber nada de teoría de números y similar para usar PGP. Se trata de un programa sencillísimo de usar, y que se adapta con una facilidad pasmosa a tu programa de correo electrónico.

2) Wassenaar intenta evitar que los criminales se instalen en la Red.

Cuáles son los objetivos reales de Wassenaar es algo difícil de analizar. De todas formas, si esa es su intención, lo tienen muy crudo, pues los criminales ya están fuera de la ley, así que no les importará quebrantarla y usar PGP aunque sea ilegal, de la misma forma en que tienen armas ilegales, distribuyen drogas ilegales o participan en todo tipo de negocios ilegales.

3) La criptografía sólo sirve para los que tienen algo que ocultar.

La criptografía no tiene nada que ver con el secretismo, sólo con la privacidad. La privacidad simplemente asegura que sólo los verdaderos destinatarios reciben el mensaje. Es así de simple. ¿Qué pensarías si
tras el acuerdo de Wassenaar el gobierno te pidiera que quitaras las persianas y las cortinas de tu casa, pues sólo se esconden tras ellas los que tienen "algo que ocultar"? Pues convertir PGP en ilegal es el
equivalente electrónico de retirar las cortinas de tu casa.

La situación es grave. Es necesario actuar ya. Sólo una fuerte presión popular puede parar el acuerdo de Wassenaar y asegurar que Internet seguirá siendo el espacio de comunicación libre que era hasta ahora.
¿Vas a limitarte a leer este texto y borrarlo o vas a hacer algo al respecto?