Noticias - 06/Mayo/99

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La UE contra el spam y el fraude electrónico

El Parlamento Europeo ha aprobado una ley destinada a concretar la responsabilidad penal en los casos de fraude en el comercio electrónico o el envío masivo de correo electrónico no deseado

REUTERS

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy una ley destinada a impulsar el comercio electrónico, que establece reglas en diversas áreas, que van desde la protección al consumidor hasta la responsabilidad penal de los proveedores de servicios de Internet.

La asamblea de la Unión Europea ha apoyado y reforzado los principios establecidos en el texto original, estableciendo que las compañías que venden productos por medio de la Red deben estar reguladas por las leyes del país donde tengan establecida su sede.

La aprobación de la legislación en esos términos representa un cierto alivio para los operadores de servicios de la Internet, preocupados ante la posibilidad de que la norma sobre comercio electónico ordenara el cumplimiento de las leyes individuales de los 15 países que forman la Unión Europea.

Los diputados, reunidos en una sesión plenaria mensual en la ciudad francesa de Estrasburgo, han acordado también que los consumidores podrán incluirse en listas registradas de correo electrónico, para evitar ser víctimas de invasiones a su privacidad o con el envío de material publicitario o pornográfico no deseado.

Sin embargo, a pesar de un apasionado llamamiento del legislador británico Graham Watson, los parlamentarios europeos no han aprobado una medida formal contra el uso del correo electrónico que viola la intimidad de sus usuarios. El político inglés se ha quejado amargamente de que sólo en una semana había recibido en su correo electrónico 42 mensajes no deseados y que violaban su derecho a la privacidad, mensajes que el político ha calificado "de maldita basura asquerosa".

La Unión Europea, bajo presión de la industria de la Red y de quienes se oponen a la inclusión en Internet de mensajes sin que sean sometidos a regulaciones, ha tratado de no ser demasiado estricta en sus compromisos, pero el resultado no ha dejado totalmente satisfecho a ninguno de los dos bandos.

La legislacisn pasara ahora a manos de los gobiernos de los 15 estados de la Unión Europea, que deberán aprobar separadamente el documento para que se convierta en ley del bloque regional.

REPRODUCIDO DE DIARIO DEL NAVEGANTE