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Archivado en Opinion, operadoras

44%, ya vamos por el 44%


Desde que nacieron los paquetes Movistar Fusión todos los años, sin excepción, ha subido la factura que pagamos; algunos años incluso dos veces. Desde 2015 hasta ahora, un 44%.





Hace poco más de cuatro años en esta misma web denunciábamos la publicidad engañosa de Telefónica de España S.A.U.: ¡Y eso que era "para siempre"! Denunciábamos entonces la campaña publicitaria lanzada en 2012 con un efectista eslogan: "precios finales y para siempre”.

En 2012, y sólo hace 8 años (en esta realidad virtual que es Internet una semana es una eternidad), ese eslogan era muy interesante para los consumidores, que somos quienes sostenemos cualquier actividad empresarial. Pero quedó demostrado, por activa y por pasiva, que aquello de precios finales y para siempre no eran tales, porque en cuanto la empresa consideró que se nos había olvidado la coletilla, le faltó tiempo para eludir el compromiso tácito que es la publicidad. Y todas las denuncias presentadas se ignoraron, incluso ante la reclamación de un usuario por este mismo tema, la empresa contestó: "La acepción etimológica del término 'Para Siempre' significa 'por todo tiempo o por tiempo indefinido' e indefinido supone 'que no tiene término señalado o conocido', en contraposición a las ofertas promocionadas con un término de vigencia reducido en el tiempo". No es broma ni se publicó un 28 de diciembre: Movistar justifica la subida de Fusión por "la acepción etimológica" de "para siempre" (03/06/2015).

Así, en abril de 2012, la factura de la conexión telefónica subió aproximadamente un 3,60%. Recuerdo la carta de la empresa cuando nos lo comunicó, que decía que iba a disponer de "la mejor cobertura nacional de Fibra Óptica”… ¿Fibra óptica en mi domicilio en 2015?

Al César lo que es del César

Una cosa que nunca hemos negado desde la Asociación, o al menos lo hemos intentado, es la realidad. Y hoy por hoy esta realidad pasa porque Telefónica es la empresa que está haciendo un mayor esfuerzo en el despliegue de nuevas tecnologías, por ejemplo, reemplazando el histórico y sufrido par de cobre por fibra óptica y llevando a los hogares la tecnología FTTH en vez de HFC. Mejoras tanto en el ámbito de la telefonía fija como de la móvil. Lejos quedan ya aquellos tiempos en los que la mejor oferta que se ofrecían eran 20 Mb de bajada; hoy, en las conexiones de fibra, no se ofrecen menos de 100 Mb simétricos.

Hace muchos años ya, en una entrevista publicada en Vnunet y reproducida en nuestra web, comenté:

¿Qué pensáis del papel que juega Telefónica en todo este asunto, teniendo en cuenta que los demás operadores tienen que alquilar su red?, ¿no debería exigírsele más a una de las empresas del sector con más capacidad y recursos del mundo?

En el tema Telefónica se juntan demasiadas cosas, unas buenas y otras malas. En primer lugar ha sido muy perjudicial la forma en que se llevó a cabo la privatización de Telefónica, y esto no es responsabilidad de la empresa; debería haber separado en dos empresas: una que se hubiera encargado de prestar el servicio y otra del mantenimiento y despliegue de la red así como de la innovación tecnológica en este aspecto; esta segunda empresa habría debido mantenerse con titularidad pública y alquilar esa red a todos los operadores en igualdad de condiciones. Además, y desde el punto de vista del interés nacional, hay que tener en cuenta que las infraestructuras son de importancia estratégica para cualquier estado y la red de telecomunicaciones no deja de ser una infraestructura que cada vez es más necesaria.

Hoy, 12 años después de la misma, mantengo ese punto de vista. Y repito que Telefónica no es responsable de esto: lo es quien en su día y siguiendo los dictados de la Unión Europea procedió a la privatización de la empresa de aquella manera; podría haberse optado por hacer algo similar a lo que se hizo con la distribución eléctrica al crear Red Eléctrica Española.

Una cosa que tampoco se puede negar, y ahí están los diversos estudios y encuestas de satisfacción de los clientes, es que la atención al cliente de esta empresa está por encima de la media del sector, cosa que también ha de valorarse positivamente.

Hablando como cliente

En la factura que pagaremos este mes de marzo ya viene el primer susto, y esperemos que sea el último, porque ha habido años en los que la subida no ha sido en una única vez.

Ese incremento será al menos entre 3 y 6 euros (más impuestos). Y lo de al menos está completamente justificado porque el alcance real de la misma dependerá de los, como dicen los expertos, servicios de valor añadido tales como Netlix. Los clientes de Movistar que disfruten de los servicios de esta plataforma, como parte de su contrato con la operadora, verán que además les suma 1 o 2 euros más.

Hace unas semanas la empresa nos informaba de esta subida por carta; en mi caso concreto la mejora que se nos da es incrementar el tráfico de la línea móvil asociada al contrato que pasa de 15 a 20 Gb al mes. En un mundo que cada vez hace más uso de la conexión móvil de Internet es una mejora puede decirse que sustancial: un 33% de incremento.

Sin embargo la línea fija que estamos obligados a mantener para disfrutar de estas ventajas no ve mejorada sus prestaciones ni un ápice. Y es cierto que los datos móviles son cada vez más necesarios, pero no es menos cierto que en muchísimos casos se hace uso de conexiones wifi (hipermercados, grandes superficies, oficinas, servicios de transporte de viajeros…) y por tanto esa mejora es muy relativa. Todos sabemos buscarnos la vida para no gastar datos.

Y no hay que irse muy lejos para encontrar ofertas que son como poco sorprendentes. Una de las filiales españolas de Telefónica, O2, me ha hecho llegar esta oferta para pequeños negocios:

«Vamos a duplicar la velocidad de tu fibra, que pasará de tener 300Mb a 600Mb simétricos.

Esta mejora la haremos de forma automática, sin que tengas que hacer nada, ni pedirlo, ni apuntarte en ningún sitio. Tampoco es una promoción temporal.

Es un cambio definitivo y, por supuesto, no afecta al precio de tu tarifa, que seguirá siendo el mismo de siempre»

Es decir, duplican el ancho de banda y sin modificar el precio del contrato. Si a esto le sumamos que en el mismo se incluyen todas las llamadas a fijos y móviles nacionales, excepto las típicas líneas 80X/90X, ¿por qué O2 si puede modificar, y de forma sustancial, las condiciones de servicio sin modificar el precio que cobra, y su hermana mayor apenas ofrece nada a cambio de esa subida de precio? Ahí queda eso para reflexionar.

Ni Charles Darwin

Sí, ni el célebre naturalista inglés hubiera sido capaz de prever la evolución de estos precios.

El coste del paquete Movistar Fusión se ha visto incrementado, en términos brutos, algo menos de 25 euros desde aquel artículo que citamos al principio. Llevamos muchos años denunciando lo mismo; esto ya sí que es clamar en el desierto:

    • 2015 (5 euros): Telefónica sube 5 euros a los clientes de Movistar Fusión a partir de mayo
    • 2016 (Otros 5 euros): Deconstruyendo Movistar Fusión: ¿por qué Telefónica sube los precios otra vez?
    • 2017 (Y sólo son 5 euros): Movistar vuelve a subir los precios de Fusión
    • 2018 (Más 5 euros): Telefónica sube 5 euros sus tarifas altas de Movistar Fusión y hasta 13 las nuevas modalidades con Netflix
    • 2019 (¡Vaya! Sólo 2 euros): Telefónica subirá sus paquetes Fusión más caros y Fusión 0 a partir de julio

A estas cinco subidas hay que sumar la de este mes de marzo de al menos 3 euros, que ya veremos como dije antes si es la única.

Ya no recuerdo cuanto pagaba en aquel lejano 2016, pero a la vista de los datos mi factura, y según ese cuadro, debían ser 62 euros (más IVA); es decir:

 

Año Importe Incr.
2014 52 Euros  
2015 57 Euros + 9,62%
2016 62 Euros + 8,77%
2017 67 Euros + 8,06%
2019 72 Euros + 7,46%
2020 75 Euros + 4,17%

 

Comparando lo que pagaba en 2014 con lo que voy a pagar desde el próximo marzo mi factura ha subido al menos un ¡44 %! Efectivamente, ¡ni Darwin podría preverlo! Se dice pronto, más si tenemos en cuenta cuanto han subido los sueldos en ese mismo periodo.

Es curioso comparar estas cifras con los datos que aporta el INE: En el periodo 2014-2017 (no hay datos posteriores a este año) la variación interanual en todos sus trimestres ha sido negativa en el capítulo de las telecomunicaciones.
Si esto es así, ¿cómo es que mi factura no deja de subir año tras año? No lo entiendo.

Evolucion precios Movistar Fusion

No sé yo…

Hablando siempre como cliente, no lo perdamos de vista, Telefónica alegará, y con razón, que en estos 8 años en mi domicilio he pasado de disfrutar de una conexión asimétrica por par de cobre de 10 Mb a otra simétrica de fibra con 100 Mb; que mientras aquellos 10 Mb era el máximo en condiciones excepcionales que nunca se dieron en mi domicilio, lo que ahora me dan es real y así he podido comprobarlo; que ahora disfruto de servicios de valor añadido como puede ser la televisión… La empresa justifica estas subidas con el argumento de esos mejores servicios, el incremento de las prestaciones en nuestras conexiones… Vale, como decía aquel anuncio, admitimos pulpo como animal de compañía.

En septiembre de 2015 se estimaba que llegar en 2020 con fibra a 28 millones de hogares (aproximadamente el 90% de la población) y adaptar todas las redes, supondría una inversión de no menos de 2.100 millones de euros.

Y a esta inversión tecnológica, imprescindible si se quiere seguir en la cresta de la ola, hay que añadir las altísimas inversiones que ha realizado Telefónica en productos aparentemente atractivos como puede ser el fútbol o la fórmula 1: Sólo los contratos firmados para la retransmisión del “deporte rey” supusieron un desembolso de unos 3.150 millones para el periodo 2016-2019, cantidad que hay que sumar a aquella otra inversión. Y si miramos las temporadas siguientes (2019-2022) las cifras marean sólo con verlas.

Y pese a estas cifras abrumadoras seguimos leyendo estos datos en la prensa:

    • 2017: Telefónica eleva un 32% el beneficio en 2017
    • 2018: Telefónica eleva el beneficio un 6,4% en 2018.
    • 2019: El beneficio neto de Telefónica crece el 10,6% […] en el primer trimestre del año.

Es evidente que una empresa, como cualquier negocio, se crea para ganar dinero; sería del género tonto si opinara lo contrario. Pero a la vista de cifras como esas uno se pregunta si no se podría reinvertir una parte de esos beneficios para al menos no subir nuestras facturas muy por encima de lo que aumentan los ingresos en nuestros hogares.

Acaso cinco euros puedan parecer poco y en términos absolutos es completamente cierto. Sin embargo la realidad es que ese incremento es totalmente desorbitado, muy por encima de lo que sube el coste de la vida; si hasta los contratos de alquiler lo habitual es tener ligada la subida de la renta a esa variación del IPC. Aunque los precios de Movistar están regulados mientras que sus competidores tienen libertad para fijarlos más allá del coste de la OBA, que es establecido por el Estado.

Y sin embargo…

Las inversiones que se han llevado a cabo, más allá de la mera tecnología, da la impresión que no están dando los frutos o los titulares esperados. Sea por una mala negociación de las condiciones sea por un error de cálculo lo cierto es que la inversión en estos grandes eventos no ha dado grandes resultados.

Sigo sin entender por qué tengo que pagar algo que ni me interesa ni he pedido, por qué se empeñan en no facilitar la compartimentación de servicios creando “consumidores cautivos”.  Pues sí, hablamos del fútbol. Telefónica se escudará en que una mayoría de sus clientes están interesados en este deporte, pero, aceptando una vez más “pulpo como animal de compañía”, se me ocurre una sugerencia: ¿Por qué no sacan el fútbol de ese paquete básico? ¿No tiene Movistar diversos paquetes adicionales? Que lo contrate solamente quien esté interesado en verlo, de igual forma que si me interesa contrato la fórmula 1 o el cine (10 €/mes en ambos casos). Rebajen el precio de ese paquete básico ofreciendo únicamente los canales más vistos, dato fácil de conocer, y permitan que cada cliente configure el contrato a su gusto. A lo mejor si hacen una encuesta entre sus clientes se llevan una sorpresa y descubren que no es esa gran mayoría la que quiere el fútbol; o a lo mejor el equivocado soy yo. Todo es posible.

¿Me voy con otro operador?

No es tan fácil, y eso sí que es un problema “raro” en los tiempos que corren. En muchos sitios la competencia real aún no existe, y otras compañías (Orange, Vodafone, etc.) ni siquiera hacen ofertas porque no quieren pagar el alquiler de las nuevas líneas a Telefónica (y no tardaremos en ver como esta “competencia” también sube sus tarifas de forma similar). Es más, hay que empezar a preguntarse si no se está tratando de compensar la huida de clientes tanto a operadores alternativos como a otras tecnologías. No hay más que ver que el número de líneas de telefonía móvil casi cuadruplica a las fijas; cada vez son más las personas que optan por olvidarse de la línea fija y utilizar únicamente el móvil.

Hay otra posibilidad: mudarme a la filial de Telefónica, el ya citado O2. De hecho es lo que hice en mi pequeño negocio porque me parecía absurdo pagar por un servicio, la televisión, que lógicamente en un comercio no se va a utilizar. Pero también se le puede decir a Telefónica que entre el blanco (Movistar Fusión) y el negro (O2, solo telefonía e internet) hay una gran gama de grises y que tal vez me interese parte de su oferta televisiva a un precio más razonable. Y no refiero a los paquetes más básicos que ofertan (Fusión 0): para ver la TDT entonces sí que me voy con O2. Lo dicho: entre el blanco y el negro hay una amplísima gama de grises.

Las sugerencias de los consumidores deberían considerarlas como muestra de mercado, no como simples pataletas. Buscamos calidad, no incordiar por incordiar.

Angel Matilla Candás


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