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opinión angel matilla

¡Y eso que era "para siempre"!


No sé como sigo asombrándome de los engaños publicitarios a los que nos someten de forma continuada. No me refiero sólo a las compañías de telecomunicaciones; cualquier proveedor de lo que sea nos vende el oro y el moro.





Eso sí: Una vez que se ha logrado un número aceptable de clientes (más bien incautos), donde dije digo digo Diego. Y lo malo no es eso; lo malo es que quien ha de velar por el correcto cumplimiento de las normas mira rápidamente hacia otro lado, sobre todo si el implicado es una gran empresa... Y en este caso es una de las mayores multinacionales españolas.

Allá por 2012 Telefónica lanzaba el que hoy por hoy es su producto estrella, Movistar Fusión, con una promesa que llamaba la atención: "precios finales y para siempre". Como muchos otros, me acogí a esa oferta ya que suponía un ahorro de precio aceptable con respecto a lo que entonces pagaba.

Primera fecha de caducidad

Pero por lo visto "para siempre" no significa lo mismo en todos sitios aunque se hable el mismo idioma, castellano en este caso. Lo que el común de los mortales entiende como inamovible, estático... Hasta el 27 de marzo de 2015 que marcó el final de "para siempre"; quedaba así demostrado que para Telefónica esa expresión lleva implícita una fecha de caducidad.

Nosotros, la Asociación de Internautas, denunciamos este hecho ante diversas instancias: desde la organización Autocontrol hasta la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Mas toda reclamación fue inútil, con excepción de la Comunidad Autónoma de Madrid. Tuvimos que tragarnos el sapo de pagar cinco euros más por nuestra conexión sin recibir nada a cambio.

Al menos sí cumplió la empresa con el deber que marca la Ley de avisar con un mes de antelación; de esta forma recibí en mi factura de abril de 2015 un anexo en que se me comunicaba que el importe de lo contratado pasaba a ser de 63,58 euros/mes (IVA inc.), 2,20 euros más de lo que venía pagando. Eso sí: ese anexo hablaba de disponer de "la mejor cobertura nacional de Fibra Óptica (sic) en un momento en que en mi vivienda ni siquiera sabíamos cuando iba a llegar esta tecnología.

"¡Qué demonios! ¡Sólo son 2 euros más! Tampoco es para rasgarse las vestiduras. Ese es el problema: Que la inmensa mayoría de los clientes pensaron de esa forma. Además, al menos en mi caso personal la experiencia con otros operadores de telefonía ha sido nefasta, logrando incluso que la Agencia Española de Protección de Datos sancionara a uno de ellos por saltarse a la torera la LOPD.

Segunda fecha de caducidad

Si pensábamos que esa subida de la primavera iba a ser la definitiva nos acabamos de llevar un desagradable sorpresa: En la factura del 1 de enero de 2016 viene otro anexo. Esta vez no hablan de las excelencias de su cobertura; directamente entra a saco y me informan que desde el 5 de febrero próximo por mi producto Movistar Fusión pasaré a pagar 68,38 euros/mes (IVA inc.). Esta vez sí son cinco euros más.

Sólo hay una diferencia. Al contrario que cuando se hizo el despliegue del ADSL mi zona fue de las últimas en tenerlo en todo la provincia, ahora hemos sido de los primeros que podemos cambiarnos a la fibra.

¿Tercera fecha de caducidad?

El objetivo de la multinacional es claro: le interesa que hagamos ese cambio para rentabilizar la inversión. Cambiarme a fibra en unas condiciones similares a las que ahora tengo supone paga "sólo" 65 euros/mes... Hasta que Telefónica quiera. A cambio me ofrecen aumentar el ancho de banda desde 10 Mbps a 30 Mbps y más de 100 canales de TV, aunque esto último y a la vista de la calidad que hoy ofrece este medio personalmente no me llama la atención lo más mínimo.

Hay dos cosas que no me acaban de gustar de esta propuesta. Primero que la conexión no es simétrica, ni siquiera en el paquete combinado más caro: por 77 euros/mes ofrecen 300/30 Mbps.

Y tampoco me gusta la coletilla que se puede ver en la promoción publicitaria: «En caso de no cobertura de Fibra, la conexión se realizara por ADSL Máxima Velocidad (hasta 20Mb)». Esto significa que veremos cual es el ancho de banda real de quien tenga que seguir usando el par de cobre sí o sí.

Al menos en esta oferta no hay engaño: en ningún sitio se informa que esos precios, ni el nuevo de mi actual contrato ni el de fibra, sean para siempre; imagino que dentro de un año más o menos veré como sube esa cuota mensual hasta donde quiera la empresa. Esperemos que sea válida en este caso la expresión de Buzz Lightyear: «Hasta el infinito y más allá».


Angel Matilla es miembro de la Junta directiva de la Asociación de Internautas


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