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MERCADO TELECOMUNICACIONES

La CMT se plantea volver a intervenir algunos precios del negocio fijo de Telefónica


El regulador de las telecomunicaciones podría establecer un mecanismo que vincule las rebajas en la terminación de los móviles con el coste final de las llamadas fijo-móvil del operador dominante.




Expansión La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), el regulador del sector, contempla establecer algún mecanismo legal que le permita volver a intervenir algunos precios del mercado fijo que ya estaban liberalizados por la Administración. Al menos esa es la intención expuesta por el director general del organismo regulador, Joaquín Osa, durante la jornada Operadores Móviles Virtuales, organizada por Expansión Conferencias.

El motivo aducido por el directivo de la CMT para esta marcha atrás es conseguir que los operadores repercutan más directamente y con mayor intensidad en los precios finales que se ofrecen al público las rebajas impuestas por el regulador en los precios mayoristas. Osa se refería a la fuerte rebaja que ha impuesto la CMT a los precios de terminación en las redes móviles, que bajarán casi un 50% en tres años y que no están siendo seguidas por recortes de la misma intensidad en las tarifas fijo-móvil y móvil-móvil.

“Nos tiene muy preocupados que los operadores no trasladen al consumidor los ahorros en costes mayoristas. Algún mecanismo tendremos que establecer para que esta repercusión se de, porque si no, todo el trabajo que estamos haciendo no sirve de nada” señaló el directivo del regulador.

Intervenir el fijo-móvil

De las palabras del ejecutivo de la CMT podría deducirse que el regulador estudia la constitución de algún mecanismo regulador que vincule las bajadas de precios mayoristas con los precios minoristas. Pero en el mercado de los operadores móviles eso no es posible puesto que desde el nacimiento de este sector los precios han sido siempre libres y la Comisión Europea no contempla, por ahora, la posibilidad de regular esos precios.

Sólo en el mercado de las llamadas fijo-móvil y sólo para el operador que tiene obligaciones como compañía con peso significativo de mercado –Telefónica– sería posible volver a establecer obligaciones, ya que el resto de los grupos de fijo, como las empresas de cable u Orange tienen sus precios libres. Aunque para volver a regular a Telefónica en el fijo-móvil sería necesario realizar un nuevo análisis del mercado minorista de voz y proponer como medida interventora un mecanismo de vinculación entre los precios mayorista y minorista.

La CMT es consciente de que si Telefónica redujese sensiblemente sus precios fijo-móvil presionaría a la baja los precios de sus rivales. El problema es que ese segmento de precios ya estuvo controlado por el Gobierno y fue liberalizado en los últimos años, dejando, sólo, la cuota de abono mensual como precio regulado. Habría que ver que argumento esgrimía el regulador para volver sobre sus pasos y ampliar el grado de intervención administrativa sobre el mercado.

Al regulador no le gusta el tipo de competencia creada por los móviles

Los reguladores de cualquier sector y especialmente de las telecomunicaciones se encuentran siempre ante la tentación de imponer, con sus decisiones, en vez del mayor nivel de competencia posible y sostenible en el tiempo, un modelo específico de interacción entre los distintos operadores.

Algo por el estilo parece que ambiciona la CMT respecto al sector de la telefonía móvil. Y aunque no parece probable que el regulador dude de que exista competencia –España es el país europeo en el que más se cambian de operador los clientes– si es evidente que no ve con buenos ojos el modelo español. En concreto, Joaquín Osa criticó el modelo de competencia de Movistar, Vodafone y Orange, que se sustenta en buena parte en la subvención de terminales y que está apostando por fuertes rebajas en los precios de las llamadas a clientes de la propia red, lo que se denomina llamadas on-net.

De hecho, la mayor parte de los cambios de operador por parte de los clientes proceden de la decisión de cambiar su terminal por otro más moderno. Sin embargo, a la CMT le gustaría más que la competencia se desarrollase directamente sobre la reducción generalizada de precios –y no sólo en los on-net–, repercutiendo en los márgenes. El director general de la CMT se lamentó del escaso impacto en el mercado del cuarto operador, Yoigo, y de los nuevos operadores virtuales.

De hecho, para Osa, Yoigo, en quien se había puesto la esperanza de que protagonizase un cambio de modelo competitivo, también ha terminado por claudicar y adoptar la subvención de teléfonos. A lo mejor es que Yoigo se ha tenido que ajustar a las preferencias de los clientes.

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