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Reino Unido: Los ministros abandonan el Sitel británico


Con la polémica de fondo sobre la existencia de Sitel, un avanzado software utilizado por el Ministerio del Interior para pinchar teléfonos y acceder a datos personales, cuya cobertura legal está recurrida ante la Comisión Europea por la Asociación de Internautas y que el Defensor del Pueblo y la Agencia de Protección de Datos están investigando en estos momentos. Acabamos de conocer que el Gobierno de ese país ha decidido abandonar el Sitel británico. Por su interés traducimos en su integridad un artículo de The Independent que da noticia de este hecho:




Los planes para almacenar información sobre todas las llamadas telefónicas, e-mails y visitas en Internet en el Reino Unido han sido abandonadas de facto por el gobierno.

El Ministerio del Interior confirmó que el proyecto de "Gran Hermano" había sido retrasado hasta después de las elecciones entre protestas de que sería intrusivo y abierto al abuso. Aunque los ministros insistieron ayer públicamente que se mantendrían comprometidos con ese proyecto, han decidido no incluir la polémica medida en el Discurso de la Reina de la próxima semana, el último acto legislativo del gobierno antes de las elecciones.

El efecto de esta medida podría ser el de acabar con los planes durante años. Los conservadores no han descartado revivir esta idea pero se mantienen escépticos sobre la viabilidad de las propuestas de los laboristas.

Fuentes de Whitehall (N.T: Whitehall es la "Calle del Parlamento" donde se concentra la actividad gubernativa del Reino Unido y por extensión, designa al gobierno mismo) comentaron a The Independent la pasada noche que el proyecto, que se estima costaría unos dos billones de libras (más de 2200 millones de euros) por un período de 10 años, se había dejado en el limbo. Los activistas por los derechos civiles celebraron la medida pero advirtieron de que los ministros ya eran responsables de introducir un abanico de bases de datos y medidas de vigilancia que constituían una brecha de las libertades básicas.

Las propuestas de retención de datos han sido lideradas por las agencias de inteligencia y la policía como una herramienta vital para el seguimiento de los planes terroristas y el crímen organizado internacional. Bajo los planes, las compañías de telecomunicaciones mantendrían un registro de números telefónicos llamados, direcciones a las que se envían los e-mails, detalles de las webs visitadas y el uso de redes sociales como Facebook -y serían requeridos a revelar detalles a la policía cuando se les pidiera. No mantendrían registros de conversaciones telefónicas o los contenidos de los e-mails.

El Proyecto de Ley de Datos de las Comunicaciones ideado, que habría creado una base de datos gigante con esta información, fue eliminado del Discurso de la Reina del pasado año en vista de la hostilidad pública.

Jacqui Smith, la anterior Secretaria de Interior descartó permanentemente el proyecto de base de datos hace seis meses, al preferir que en su lugar la información se mantuviera en sitios diferentes por parte de compañías privadas,y encargó una encuesta para medir los niveles de respaldo a mantener más detalles sobre la actividad telefónica y de Internet.

Los resultados, publicados ayer mostraron un tibio apoyo a estas medidas. Sólo el 26% de los encuestados dijeron creer que las salvaguardas del gobierno contra el abuso de los registros eran adecuadas, mientras que el 50% dijo que no lo eran. Las compañías de comunicaciones también expresaron preocupaciones sobre si las propuestas serían técnicamente viables o impondrían unas cargas desproporcionadas a la industria.

Pero la Asociación de Jefes de Policía dijo: "Si el gobierno no mantiene la aptitud o la capacidad para que la policía determine..quién se comunicó con quién y cuándo, los servicios de policía enfrentarán una ruptura básica de nuestra capacidad para funcionar en la era de las comunicaciones."

Los grupos por las libertades civiles celebraron el archivo del plan, pero dijeron que las libertades básicas siguen siendo atacadas en una variedad de frentes. Entre los más controvertidos se encuentra el proyecto de la tarjeta de identificación que ya ha sido probada en varios aeropuertos. Esta previsto que el proyecto sea desplegado a nivel nacional a finales de año, comenzando en Manchester. Los ministros dicen ahora que será voluntario.

Anteriormente en este año el gobierno chocó con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre su determinación de permitir que la policía custodiara registros de ADN de gente inocente. Se espera que el Secretario de Interior, Alan Johnson, anuncie mañana propuestas que equilibrarán las críticas del Tribunal con la necesidad de proteger la capacidad británica de la lucha contra el crímen.

Chris Grayling, Secretario de Interior del gabinete en la sombra, dijo que un gobierno entrante conservador examinaría los planes para la retención de datos "desde sus primeros principios". Comentó: "Por supuesto que necesitamos tomar medidas razonables que nos protejan del terrorismo y el crímen organizado dados los avances de la tecnología moderna. También es completamente esencial que cualquier nuevo plan no sea usado para cualquier otro propósito de recolección de la información. Necesitamos adecuadas salvaguardas para asegurar que no sea mal empleado."

Chris Huhne, el portavoz de Interior de los liberales demócratas, dijo: "No sorprende que estos planes sean archivados hasta después de las elecciones. Permite a los ministros seguir siendo imprecisos sobre los costes y las salvaguardas."

La base de datos: ¿Qué habría rastreado?
7.700 millones de mensajes de texto enviados al mes (julio de 2009)
2.700 millones de e-mails personales enviados al mes (septiembre de 2009 -sólo cuentas web:GMail, Hotmail, etc. No hay datos disponibles sobre direcciones empresariales-)
111.000 millones de minutos de llamadas hechas desde teléfonos móviles del Reino Unido en 2008
143.000 millones de minutos de llamadas hechas desde teléfonos fijos del Reino Unido en 2008

Traducido del artículo de Nigel Morris y Robert Verkaik en el diario The Independent

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